No hay garantía de pensiones al 100%Rafael Cienfuegos Calderón
Si como estimó -con sus otros datos- el inventor de la Cuarta Transformación para garantizar a los trabajadores una pensión al 100% a partir del 1 de julio se reuniría 160 mil millones de pesos el Fondo de Pensiones para el Bienestar nació pobre. Esa cantidad de dinero fue inalcanzable y ni siquiera se llegó a los 64 mil 619 millones prometidos por el gobierno del cambio cuando anunció el nuevo plan de pensiones pues el fondo inició con 44 mil 894 millones. Y, eso, por las transferencias de las Afores (24 mil 238 millones de pesos); del Infonavit (seis mil 135 millones); del Instituto para Devolver al Pueblo lo Robado (12 mil millones); y de otros (dos mil 518 millones). Y aunque el Fondo no tiene el dinero esperado, en los actuales momentos estelares de la 4T se festejó su nacimiento con los mejores deseos de éxito. Héctor Santana Suárez, titular de la Unidad de Seguros, Pensiones y Seguridad Social de la Secretaría de Hacienda (SHCP) -mañanera del aún presidente (01-07-2024)- vaticinó que con los 44 mil 894 millones de pesos se garantiza cumplir los dos objetivos del fideicomiso que operará el Banco de México (BM) para realizar los pagos. La devolución a aquellos trabajadores que rebasan los 70 años y que quieran el dinero que tienen en cuentas inactivas, y el pago de complemento que garantice que quienes dejen de laborar por edad reciban -si tienen un salario inferior a 16 mil 777 pesos- el 100% de los ingresos que tenían en activo. La permanencia del fondo de pensiones y el pago al 100% del salario, sin embargo, no tienen garantía dada la carencia de recursos aunque el presidente que pronto se irá contempla diversas fuentes de recursos. Los 13 fideicomisos del Poder Judicial de la Federación (PJF) que tienen 15 mil 800 millones de pesos y que los senadores desaparecieron. La confiscación de 40 mil millones de pesos que pertenecen a trabajadores con cuentas inactivas de Afore desde hace 10 años y que no los han reclamado después de cumplir 70 años de edad. El dinero que obtenga el Instituto para Devolverle al Pueblo lo Robado y las utilidades –si es que llegan a tener- de los subsidiados Tren Maya, la aerolínea Mexicana de Aviación y el Tren Transístmico. Y los recursos de los ejercicios fiscales 2024 y 2025 provenientes de la enajenación de inmuebles propiedad del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE). Respecto a los fideicomisos del Poder Judicial hay una suspensión judicial definitiva sobre su desaparición que impide hacer uso del dinero. Y sobre el Fondo de Pensiones del Bienestar la Suprema Corte admitió a trámite (25-06-2024) la acción de inconstitucionalidad que diputados de oposición interpusieron contra el decreto que lo creó.
0 Comments
Retos y compromisos de la PresidentaRafael Cienfuegos Calderón
La realidad del país que recibirá y enfrentará Claudia Sheinbaun es abrumadora y atañe a todos los mexicanos y puede cambiar y mejorar si y solo si logra ver los problemas en toda su dimensión, si diseña políticas públicas específicas para resolverlos y si lleva a cabo acciones distintas a las de su mentor político y que fallaron. Al país le urge un cambio que responda a la realidad y no a los intereses de la supuesta Cuarta Transformación. La futura presidenta pregonó en campaña que el próximo gobierno será de continuidad pero con cambio y estilo propio, que se atenderá a todos por igual y que los problemas se resolverán. Pero…eso está por verse. La suspicacia obedece a que “pueblo” y ciudadanos desconocen hasta qué grado habrá cambio y hasta dónde irá la continuidad porque en los cien compromisos que hizo Sheinbaum se incluyen muchos que incumplió el aún mandatario. Si va a dejar al Ejército en las tareas de seguridad pública en el país es continuidad; un cambio es que deseche los abrazos y combata la inseguridad y violencia criminal aplicando la fuerza del Estado a organizaciones del crimen organizado y delincuentes. El diagnóstico de la herencia es claro: más de 186 mil asesinatos, un promedio diario de nueve feminicidios, más de 40 mil personas desaparecidas, 92 defensores de derechos humanos y 43 periodistas asesinados, y territorios controlados por la delincuencia. La nueva Presidenta tiene que asumir la responsabilidad de los problemas que deja el gobierno saliente porque es impensable que culpe a su antecesor de dejarle un “cochinero” en seguridad pública como éste hizo con Calderón y Peña Nieto. No podrá victimizarse como su padre político. Un cambio como el que dice llevará a cabo, con sello propio, sería dejar de privilegiar al Ejército con millonarios y crecientes presupuestos para dar paso al fortalecimiento de las policías estatales y que asuman sus funciones pero capacitados, equipados y con estrategias específicas. Aunque hay dos hechos que hacen pensar que ese supuesto cambio puede ser solo de discurso. Tras el primer encuentro con el actual mandatario ya como Presidenta electa en Palacio Nacional declaró que la reforma al Poder Judicial va, siendo este uno de los encargos que le dejó e impuso como parte de la continuidad de la Cuarta Transformación, y que luego de un parlamento abierto con especialistas se aprobará en septiembre. En la segunda gira que realizaron juntos a Oaxaca expuso que impulsaría la transferencia operativa, administrativa y presupuestal de la Guardia Nacional al Ejército (Secretaría de la Defensa Nacional) para pacificar el país, que es lo que quiere quien le entregará la Banda Presidencial. Por ello hay escepticismo en cuanto a la independencia de la próxima presidenta. Empero si los electores le dieron un voto de confianza sería coherente que también le den el beneficio de la duda. Dinero de programas sociales por votosRafael Cienfuegos Calderón
Sobre la copiosa votación que dio a Claudia Sheinbaum el triunfo como candidata presidencial se ha escrito y hablado mucho con el propósito de tratar de explicar por qué 35.9 millones de electores le dieron su apoyo. Analistas, politólogos, columnistas, articulistas y políticos han abordado el tema desde diferentes ángulos pero ninguno ha sido tan contundente como el padre de la Cuarta Transformación. La gente salió a votar –mayoritariamente por Morena- porque ahora recibe “su dinero” a través de los programas sociales. “Ahora se beneficia al pueblo, estos programas de bienestar no llegaban a la gente”. En la mañanera del día 13 se preguntó ¿Qué pasó? Que la gente se da cuenta, siempre sabían que imperaba la corrupción, pero ahora lo pueden constatar porque no recibían nada de su dinero, del presupuesto, y (hoy) están recibiendo apoyos”. Como parte de su revelación sobre el porqué del triunfo arrollador de su pupila política, comparó que en cinco sexenios del periodo neoliberal, los gobiernos destinaron 7 mil millones de pesos para atender a los jóvenes y que en su sexenio reciben 126 mil millones y se les contrata como aprendiz para que obtengan trabajo. A los adultos mayores les entregaron mil 160 pesos bimestrales y el programa no era universal, ahora lo es y son 6 mil pesos para 12 millones. Más claro ni el agua. La interpretación de los dichos del Presidente es que los votos estuvieron motivados por el dinero que reparte el gobierno y por el uso político-electoral que se hizo de los programas de la política social. Los programas de reparto de dinero en efectivo a más de 30 millones de beneficiarios que se promovieron en apoyo de la campaña de la hoy Presidenta electa, dieron el resultado esperado. Ante la anterior revelación del jefe de la 4T salen sobrando las explicaciones que se quieran dar a lo que motivó que Sheinbaum se convirtiera en la primera mujer en ganar la elección para la Presidencia de la República con inobjetables 35.9 millones de votos que superan los 31 millones que en 2018 recibió quien le entregará el poder el 1 de octubre. Las dudas que pudieran haber sobre la manipulación de los programas sociales por parte de los ciervos de la nación que son empleados públicos de la Secretaría del Bienestar a favor de Morena y sus candidatos, la despejó, para bien o para mal de su sucesora, el aún Presidente. No hay fraude ni forma de revertir el triunfo de SheinbaumRafael Cienfuegos Calderón
Hay voces que empezaron a subir de tono dos días después de la elección del 2 de junio alegando “fraude”, a pesar de que la virtual presidenta electa recibió inobjetables 35.9 millones de votos ciudadanos. La jornada electoral aunque registró un abstencionismo de 38.5-40% transcurrió en un clima de tranquilidad y sin irregularidades mayores, por lo que es un despropósito del bloque de partidos de oposición intentar sembrar la duda sobre la limpieza de la misma. Xóchitl Gálvez que se autocalificó como demócrata al reconocer que el voto no la favorecía, en lugar de acusar fraude e impugnar debería desligarse de los tóxicos dirigentes de los desprestigiados partidos que la candidatearon, quienes después de la debacle se afanan por mantener sus privilegios y defender sus intereses. Luis Cárdenas expuso (El Universal, 06-06-2024): Los que andan alegando fraude electoral bien harían en usar sus energías para pedir que se vayan al carajo Marko Cortés, Alejandro Moreno y Jesús Zambrano, “ellos son el verdadero fraude”. La exigencia de que se abran los paquetes y se cuente voto por voto casilla por casilla y los reclamos ante el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) –al día 12 van 233 impugnaciones del PAN, PRD y Movimiento Ciudadano- no van a revertir el triunfo de Claudia Sheinbaum. Aunque, porque lo establece la Ley Electoral para la elección presidencial y no porque haya dudas del resultado, el Instituto Nacional Electoral (INE) hará recuento de votos de 67.3% de las casillas. Sin embargo, la impugnación es un derecho legal de los partidos en cualquier elección y a ella recurrirán más que para reventar la elección, en un intento por salvar el registro del Partido de la Revolución Democrática (PRD) que no obtuvo el 3% de la votación total que exige la ley. El exconsejero electoral del INE, Ciro Murayama expuso ante lo dicho por la candidata perdedora y líderes del frente opositor sobre “manipulación del PREP” (Programa de Resultados Electorales Preliminares) e inconsistencias en las actas que: El sufragio depositado en las urnas se contó bien. No hay fraude. Las inconsistencias son menores, habituales y corregibles. Pero, el proceso electoral no fue equitativo y el riesgo es la sobrerrepresentación (en el Congreso Legislativo). La oposición debe concentrarse más que en gritar “fraude”, en evitar que Morena y aliados, manipulando la sobrerrepresentación que otorga la ley al partido más votado se quede con 19%, más del doble del 8% que permite la Constitución. “El voto popular no les dio el Plan C. Lo quieren conseguir con trampa. La batalla es por impedir, Constitución en la mano, la sobrerrepresentación. No en pelear contra fraudes inexistentes”. Los posibles últimos 30 días de gloria del PresidenteRafael Cienfuegos Calderón
Nada haría más feliz, feliz, feliz al actual presidente que la aprobación en los últimos 30 días de su gobierno de las principales reformas a la Constitución del paquete de 18 iniciativas que presentó en febrero pasado. Tiene todas las posibilidades de éxito antes de que se vaya a “La Chingada” –su rancho- a descansar retirado de la política, escribir, vivir de las regalías de sus libros y de 30 mil pesos mensuales de pensión. Como resultado de las elecciones del domingo, el Presidente tiene todas las de ganar. Morena obtuvo para sí la mayoría absoluta en la Cámara de Diputados y con los parásitos partidos del Trabajo (PT) y Verde Ecologista de México (PVEM) tiene mayoría calificada de sobra. En la cámara de senadores los tres suman 82 legisladores faltándoles cuatro para ser mayoría, mismos que podrá comprar entre los opositores. Sería una demostración más del poder que ostenta y que ejercerá hasta el último minuto del 30 de septiembre, y contará con el respaldo de la virtual Presidenta de la República electa que desde que fue anunciado el Plan C y el paquete de 18 reformas de la transformación, los asumió como suyos. Si la concentración de poder en el partido oficial constituye una regresión de la nobel democracia y atenta contra las instituciones del Estado, y preocupa y no gusta a inversionistas nacionales y extranjeros por los desequilibrios y la falta de contrapesos, es lo de menos. El presidente del cambio tiene en el nuevo Congreso Legislativo, que inicia el 1 de septiembre, el número suficiente de lacayos para que, exigiéndoles lealtad ciega, aprueben en 30 días las reformas que les indique. Quiere debilitar y supeditar los sistemas de impartición de justicia -Suprema Corte de Justicia de la Nación- y de elecciones –Instituto Nacional Electoral- a los intereses de la Cuarta Transformación y a la permanencia en el poder de su movimiento-partido. Para ello el Plan C de reformas contempla que ministros, jueces y consejeros del Poder Judicial sean electos en votación abierta, y que dejen de existir el INE actual y los Órganos Públicos Locales Electorales (Oples) para que el Instituto Nacional de Elecciones y Consultas (Inec) que se creará tenga nueve integrantes electos, no 11, y, además, que no haya diputados y senadores plurinominales. Otras reformas que importan al inventor de la transformación son la de los órganos autónomos, para borrarlos de la estructura del Estado porque estorban, hacen contrapeso y regulan las acciones de gobierno, y la Energética, para que supuestamente el país sea autosuficiente en combustibles y electricidad y hacer eficientes a Pemex y a la CFE. Votar fortalece la democraciaRafael Cienfuegos Calderón
El domingo puede ser un gran día para la democracia. Aunque ello depende de que la mayoría de los inscritos en el Padrón Electoral -98 millones 320 mil 591- acuda a las urnas a ejercer un derecho constitucional, a cumplir una obligación ciudadana y a emitir un voto libre y secreto. Los votos que se emitan definirán no solo el rumbo del país y quién de entre las dos mujeres que contienden será la primera presidenta de la República, sea del signo político que sea. También, la integración del Congreso Legislativo, la proporcionalidad de diputados y senadores de los partidos políticos, y la pluralidad, el diálogo y los acuerdos que deben de haber en una democracia. Por eso hay que emitir un voto razonado. Hay que evaluar a los candidatos no por lo que ofrecieron en campaña, no por el partido político que los respalda, no por el peso de quien o quienes los apoyan, sino por sus méritos y resultados como figuras públicas o políticas. Hay que sufragar para dar un voto de confianza a quienes se considere son la opción más adecuada para que el país transite hacía el progreso y que este se refleje en el bienestar de los más de 126 millones que pueblan México. Votar en bloque y abstenerse debilita la democracia. Lo primero da pie a que no haya contrapesos al ejercicio indebido del poder desde el gobierno y constituye un premio para quienes habiendo ocupado un cargo público, de diputado federal o local, senador, alcalde, gobernador o presidente, no rindieron buenos resultados. Lo segundo implica autocancelarse el derecho constitucional de elegir a los que gobernarán el país, los estados y municipios y a quienes diseñarán las leyes que regirán, teniendo edad para votar y estar inscrito en el Padrón Electoral. Los votos que se emitan el domingo permitirán medir el interés que despertaron las candidatas y el candidato, el impacto de las campañas y la confianza que inspiran en los electores, pero también el nivel del abstencionismo que ronda entre 36% y 40%. Aunque con la creación del Instituto Federal Electoral (IFE) en 1990 -hoy Instituto Nacional Electoral (INE)- se ciudadanizó a la autoridad responsable de los comicios y quitó al gobierno el manejo y organización de los mismos, el abstencionismo aparece en cada elección como una limitante para la democracia. En las elección presidencial de 2000 fue de 36.03%; en la de 2006, de 41.45%; en 2012, de 36.92%; y en los comicios de 2018, se ubicó en 36.58% (Alejo Sánchez Cano, El Financiero, 24-05-2024). Hoy las aspirantes a gobernar de 2024 a 2030 llaman a una participación masiva pero, está por verse, si su convocatoria vence el desinterés y la conformidad. “Están conmigo o contra mí”Rafael Cienfuegos Calderón
Al presidente en turno, al que le quedan días en el gobierno, no le gusta, le irrita y saca de quicio, que lo cuestionen, lo critiquen, lo señalen o lo califiquen. Es hostil con quienes se manifiestan en libertad. ¿Cómo no cuestionarlo por los evidentes fracasos en seguridad pública, salud, educación y economía, no criticarlo por agredir al Poder Judicial, las autoridades electorales y los organismos autónomos, no señalarlo por querer imponer su personal proyecto político, y no calificarlo de antidemocrático por encabezar una elección de Estado para llevar a su clon y fiel alumna a la Presidencia? Empero a los que osan ir en contra de sus acciones, decisiones, caprichos y ocurrencias, los convierte en enemigos, los desacredita, los persigue judicial, fiscal o políticamente, y desde las mañaneras los pone a merced de sus lacayos y seguidores para que los linchen en redes sociales o en los medios de comunicación del Estado Mexicano. Para el gobernante en turno solo hay dos tipos de mexicanos: los que están a favor de su “cuarta transformación”, a los que identifica como “liberales” y los que se oponen a ella, a los que tacha de “conservadores”, los que critican, disienten o cuestionan. Su radicalismo lo exhibió al declarar en Veracruz: Es tiempo de definiciones, no de simulaciones, o somos conservadores o somos liberales, o se está por la transformación o se está en contra. Se está por la honestidad y limpiar la corrupción o se apuesta a que se mantengan los privilegios de unos cuantos (06-06-2022). Un día después de que marchó la Marea Rosa -domingo 19- a favor de Xóchitl Gálvez para que sea presidenta, 250 intelectuales, académicos y personajes de la cultura firmaron un desplegado en el que llaman a votar por la candidata de la oposición bajo el argumento de que: “Vivimos en una coyuntura muy peligrosa. Las elecciones serán una confrontación entre el autoritarismo y la democracia” por la "pretensión de AMLO y Morena de extender su deriva autoritaria durante el próximo sexenio”. Su llamado a votar por Xóchitl responde “a la enorme urgencia de defender la democracia amenazada”. El presidente que afirma no ser vengativo, arremetió contra los firmantes del desplegado. Los llamó “alcahuetes de la oligarquía y pseudointelectuales. Los acusó de actuar bajo el mando de la oligarquía y de legitimar con pseudoteorías el régimen de la corrupción. Cuestionó que se atrevan a hablar de libertades e invoquen a la democracia. Los acusó de “no defender al pueblo”. “Están conmigo o contra mí”. Los pobres favorecidos por el Presidente apoyan a SheinbaumRafael Cienfuegos Calderón
La afirmación del presidente en turno “yo no digo mentiras y siempre hablo con la verdad” (Quintana Roo, 25-06-2019) la confirmó él mismo el 4 de enero de 2024 cuando en la mañanera afirmó que “ayudar a los pobres es parte de su estrategia política, porque ellos regresan el apoyo del gobierno respaldando a la Cuarta Transformación”. “Con la gente pobre se va a la segura”. A esa estrategia responde el incremento anual del presupuesto destinado a repartir dinero en efectivo entre casi 30 millones de beneficiarios de los programas sociales -según cifras oficiales-, que aunque lo niegue -en eso si miente el padre de la transformación- tiene un propósito electoral. Lo que espera de ellos, lo que quiere para las elecciones de junio, es que los pobres adultos mayores, personas con discapacidad, madres solteras, jóvenes becados, sembradores de árboles y todo aquel que tenga edad para votar y se beneficie de algún programa social lo haga en bloque a favor de los candidatos de la transformación a la presidencia, gubernaturas, diputaciones y senadurías, presidencias municipales, alcaldías, congresos locales, concejalías y regidurías. “Ayudando a los pobres va uno a la segura porque ya saben que cuando se necesite defender, en este caso la transformación, se cuenta con el apoyo de ellos”. “No así con sectores de clase media, ni con los de arriba, ni con los medios, ni con la intelectualidad, entonces no es un asunto personal, es un asunto de estrategia política”. “El pueblo raso es derecho, leal, agradecido y solidario” –dice-. Y aunque admite que se debe gobernar para todos, no se puede poner el futuro de un país y la transformación de México en “manos de gente que nada más son leales al dinero”. En ese sentido gira la campaña que hace quien hoy es presidente a favor de su hija política, la candidata del partido oficial, Claudia Sheinbaum, y a eso se debe que esté arriba en las preferencias electorales. Sabedora de la fuerza política, de la alta popularidad que tiene y del poder de convocatoria de quien se va a “La Chingada” a partir del 1 de octubre, la presidenciable de Morena y los partidos bisagra (PT y (PVEM), da por hecho que tiene en la bolsa el voto duro de los AMLOVERS y el de la mayoría de quienes reciben dinero del gobierno. Por eso, excedida en confianza y con un dejo de soberbia Sheinbaum afirmó (07-05-2024) que la elección del 2 de junio “es un mero trámite” para consolidar el triunfo. “Nos va a ir muy bien. Estamos en un momento muy bueno para México”. ¿Estará consciente de que si se convierte en la primera presidenta de México no será por mérito propio? Defensa del líder de la 4T para ganar votosRafael Cienfuegos Calderón
Aunque no se hayan resuelto problemas fundamentales en salud, educación, seguridad y violencia, economía, corrupción, pobreza y medio ambiente durante el primer gobierno de la Cuarta Transformación, Claudia Sheinbaum, que se perfila como ganadora de la elección presidencial, asume el compromiso de la continuidad porque en votos le es sumamente conveniente. A ello obedece la estrategia de defender en el segundo debate (28-04-2024) -como no lo hizo en el primero (07-04-2024)- los “logros” (¿?) del Presidente, su padre político, y los avances (¿?) del gobierno, misma que mantendrá en el tercero y hasta el fin de la campaña para hacerse acompañar el 2 de junio de la imagen del saliente presidente cuya popularidad rebaza el 66%. De esa forma posicionaría una frase distintiva de su propaganda política “AMLOVE a Claudia” en el subconsciente, más que de los leales votantes y seguidores del lopezobradorismo, en el de quienes están indecisos o los que ya tomaron una decisión pero que a la hora de votar pueden cambiar de opinión. Lo anterior, aunque suposición, se basa en tres hechos que están a la vista de los electores: El activismo político del inquilino de Palacio Nacional que viola la Constitución y la Ley Electoral al hacer patente el apoyo a quien quiere dejar el lugar; en que por el protagonismo de las mañaneras es políticamente más visible que ella; y que lo que se decidirá en las urnas es el refrendo de la aprobación del actual gobernante. La batalla que se ha estado librando no tiene que ver con la consolidación de la democracia; no es para tener mejor gobierno, sino un vencedor; no es, para elegir entre tres opciones, sino para decidir si la gesta del caudillo se fortalece o se apaga. La gente votará, otra vez, por AMLO o contra AMLO. Quienes lo apoyen, no juzgarán su gobierno; quienes lo rechacen, no lo harán por su identidad partidaria (Mauricio Merino, El Universal, 29-04-2024). El presidente prodemocracia, que afirma no interviene en el proceso electoral -el Instituto Nacional Electoral (INE) ha emitido medidas cautelares en su contra por denostar a los opositores y apoyar a la candidata de Morena-; que sembró la duda sobre un fraude electoral - los adversarios apuestan a que el Poder Judicial anule la elección-; y al que acusan de encabezar una elección de Estado -con recursos humanos y económicos federales y estatales y los servidores de la nación, empleados de la Secretaría del Bienestar, como promotores del voto de Morena- está en campaña y por tanto estará “imaginariamente” en la boleta. Zaldívar: ¿ministro integro o servil?Rafael Cienfuegos Calderón
¿Cómo conseguirá Arturo Zaldívar, ministro en retiro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), extitular del Poder Judicial de la Federación (PJF) y miembro del equipo de la candidata presidencial del gobierno, librarse de la acusación fundada de que fue servil con el actual presidente a partir de 2018? ¿Indignándose? ¿Acusando persecución política? ¿Denunciando que lo atacan para dañar al Presidente? ¿Amenazando con juicio político a Norma Piña, ministra presidenta de la SCJN? ¿Con el manto protector del presidente, la candidata oficial, dirigentes, diputados y senadores del partido oficial? La realidad es que no tiene como. Zaldívar niega la denuncia anónima que recibió la Corte en su contra y excolaboradores sobre que existió un modus operandi durante su gestión como titular del Poder Judicial de la Federación (PJF) para presionar a jueces y magistrados y favorecer al gobierno con resoluciones que no frenaran sus proyectos estratégicos -Tren Maya y demás- y alterar litigios para obtener beneficios económicos o políticos. Puede insistir en que son calumnias. Empero sus dichos se topan con una declaración del presidente del que fue lacayo, que lo balconea. Es su palabra contra la de él. En la mañanera (21-02-2024) el presidente del cambio expresó que intervino en decisiones del Poder Judicial cuando Arturo Zaldívar fue ministro presidente de la Suprema Corte. Cuando había un asunto (como la liberación de Emilio Lozoya) “nosotros respetuosamente interveníamos”. Se hablaba con Zaldívar de casos como este y “el presidente del tribunal supremo del país, respetando las autonomías, pero pensando en los intereses generales, en justicia y en proteger a los ciudadanos, hablaba con los jueces para advertirlos de malas averiguaciones realizadas por el Ministerio Público”. No obstante esa revelación, el actual presidente protege y defiende a Zaldívar: “tiene todo nuestro apoyo, nuestro respaldo, nuestra confianza. Yo lo considero un abogado integro, un exmiembro del Poder Judicial que actuó con rectitud”. Dice Carlos Marín (Milenio, 17-04-2024) que pese a ser experimentado abogado, Zaldívar hace como que ignora lo que bien sabe: que en la actuación de Piña no aplican las causales de ley que justificarían el juicio político que demanda. Y en opinión de Joaquín López-Dóriga (Milenio) el ex ministro corre el riesgo de convertirse en lastre en la campaña de Clara. Pero la candidata confirmó que lo mantendrá –es el encargado de la reforma que pretende al Poder Judicial- porque el tema de fondo es “el uso político” que le ha dado la presidenta de la Corte, Norma Piña, a la denuncia. |
Categories
All
Rafael CienfuegosRafael Cienfuegos Calderón cursó la carrera de Periodismo y Comunicación Colectiva en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM y se inició como reportero en 1978. Se ha desempeñado como tal en el periodismo escrito, principalmente, y ha incursionado en medios electrónicos (Canal Once Tv) y en noticieros de radio como colaborador. Archives
May 2026
|