Más negro que la noche Rafael Cienfuegos Calderón Abrí los ojos y todo estaba obscuro. Mi primera reacción fue de sorpresa ante la ausencia total de luz. Según mi reloj biológico ya era de día o si acaso empezaba a amanecer, cuando menos habría una tenue claridad. Pero al contrario, lo que imperaba era obscuridad. Que digo obscuridad, todo estaba negro. El ambiente se encontraba cargado de una negrura espesa que impedía ver nada. ¿Qué pasa? Lo que sea me inquieta, me estremece y produce escalofrío desde la cabeza hasta la punta de los pies. Moví la cabeza de un lado a otro y con los ojos echados hasta el límite de los parpados, busqué, detrás de mí cabeza, el ventanal de la habitación, pero no lo vi no obstante que ocupa casi todo el muro. No había un solo asomo de luz. Anhelaba con desesperación ver los rayos del sol, sus colores en tonos amarillos y naranjas de las mañanas frías, pero brillantes, de los días de inverno, que traspasan los vidrios e iluminar el lugar. Pero todo era negrura. Era una obscuridad que nunca había percibido. A lo mucho, una más espesa que otra, en alguna noche o madrugada de los meses de lluvia, cuando se interrumpe la luz eléctrica, pero nunca una tan fuliginosa como esta, que impide toda visibilidad. Me empecé a sentir inquieto y nervioso, y el cuerpo me pareció tenerlo tenso. No sabía qué pensar en busca de una respuesta a la extraña situación en que me encontraba. En mi desesperación comencé a elucubrar. ¿Será que aún estoy dormido y sueño que desperté? ¿O que quizá en mi memoria está presente una de esas ocasiones en que estando en una sala antigua de cine, grande y de techos muy altos, cuando niño, desaparecían de la pantalla las imágenes de los cortos y durante el tiempo que tardaban en cambiar el carrete del proyector y colocar el correspondiente a la película, era imposible ver nada? ¿O alguna de las ocasiones en que alguien me tapó los ojos con la palma de las manos, aplicando fuerte presión, y se tardaba en decir, adivina quién soy? Lo más lógico es que sea lo primero. Sí. Un sueño de pesadilla. Y es que, aun cuando uno tiene los ojos cerrados, la obscuridad no llega a ser tan densa. Y de eso se llega uno a dar cuente, colocando la palma de la mano encima, lo que hace que la obscuridad sea mayor. Pero en estos momentos la negrura es tal que pareciera que estoy en una cueva, en un lugar sellado, sin fisuras que permitan cualquier filtración luminosa. Mi inquietud aumenta. Empiezo a sentir como me recorre un escalofrío el cuerpo. Primero calores y luego fríos repentinos, seguidos de un estremecimiento que hacen temblar mis manos. ¿Qué me está pasando? Ahora todo mi cuerpo vibra y mis dientes chocan los de abajo con los de arriba de manera frenética. Asustado, impulsivamente llevo ambas manos a la boca para taparla y presionar para mantener cerrada la mandíbula. A la vez, los latidos acelerados del corazón retumbaban en las sienes y me horroriza pensar que en cualquier momento la cabeza pueda estallarme. La situación es aterradora. Mi mente se precipita, al borde de la esquizofrenia, a una fantasmagórica irrealidad. La desesperación me extenúa y siento sofocación. Inesperadamente aparecen vértigos, como si estuviera dando vueltas en un obscuro túnel y cayera en un profundo pozo. Voy a desfallecer o quizá hasta vaya a morir. Emití un quejido seguido de un grito aterrador, que no escuche. Un gemido ahogo mi voz cuando intenté hablar para pedir ayuda y que alguien acudiera en mi auxilio y me rescatara de la siniestra situación en que me encuentro. Al silencio imperante, nada lo perturbó. No. No. No. No puede estar pasando. Necesito calmarme y controlar mis ánimos. Ya sé, me concentraré en algo que me aplaque. En el mar, el bosque, las mariposas, el ocaso. Evocaré la canción más amorosa que haya escuchado o la imagen de la chava que me flechó por primera vez. Rezaré o diré una oración, pero no sé. Pues lo que sea, pero algo tengo que hacer para librarme de la desesperación que me invade porque, la desesperación, recuerdo que leí que dice la sicología, no es posible controlarla como sí ocurre con el miedo. En eso estaba cuando me percaté de que la temblorina había pasado, que ya no sentía ni frio ni calor y mis manos ya no era necesario que embozaran mi boca. Ya está. Eso es todo. ¿Y, ahora, qué? Ya sé. Voy a hacer una retrospectiva de lo que hice en las horas previas a que me durmiera. Si es posible, de lo ocurrido desde la mañana de ayer en que me desperté y me levanté de la cama para iniciar mis actividades. Antes de dormirme me metí a la cama, acomodé las almohadas y doble la sábana, prendí el radio, pasé al baño a orinar y defecar, y lavarme los dientes y la cara, tomé leche caliente con chocolate y comí un pan de dulce, vi la televisión, fui a tomar unas cervezas y a leer, lavé los trastos, platos y utensilios, preparé lo que comí, trabajé en la computadora, medio hice la limpieza y lavé el patio, guise y almorcé, dejé la cama, aprecié el día soleado que se mostraba en el ventanal de mi recamara iluminada, abrí los ojos. Las horas anteriores transcurrieron de manera normal sin incidentes o preocupaciones. Inclusive me sentía relajado y de buen ánimo. Creo que los ojos se me cerraron a los 35 o 40 minutos después de que me acosté a eso de las 12 horas con 10 minutos, arrullado por la melodiosa I’m sorry, que sonaba en el radio. Y de ahí, hasta el momento en que abrí los ojos y me topé con esta negrura tan densa como nunca antes había percibido. ¿Y si hago el intento de dormir? ¿Podría ser que esté soñando despierto? ¿Qué tal que al despertar todo vuelve a la normalidad? Contemplaría los resplandecientes colores amarillos y anaranjados del sol que ilumina el día y con su calor combate al aire fresco de la época invernal, hasta hacer agradable y disfrutable el clima. Saldría de esta situación en la que insoportablemente me encuentro. En tanto, giro la cabeza a la derecha, a la izquierda, la dejó fija de frente y no logro ver nada, todo sigue igual. Sé que en la pared de la izquierda está colgado el cuadro del paisaje de campo, que frente a la cama están las puertas del closet y a su lado la de la recámara, que pegado a la otra pared, la de la derecha, está el tocador y que, a su costado pende de un clavo una pintura futurista que muestra el paisaje de la tierra devastada y en el espacio, la luna y más arriba, el poderoso astro sol, y que del techo cuelga la pantalla del foco en forma de globo. Estas son las imágenes que tengo grabadas en mi mente, pero mis ojos no ven nada. Nadita de nada. Me estremezco. Siento frio y calor otra vez. Presiento que estoy al borde de la desesperación y eso me aterra. Siento que nuevamente seré presa de temblores y que mi situación será peor porque estoy imposibilitado para hacer algo y evitarla. Ni siquiera estoy seguro de tener los ojos abiertos a causa de la negra obscuridad, y aunque no lo he intentado, no sé si el cuerpo responda al impulso de incorporarme, sentarme, bajar los pies y ponerme de pie. Mi voz la escucho en mi interior, pero los gritos que lanzo son sordos. Cómo saber si me encuentro despierto o si aún estoy dormido, si se trata de un sueño y que éste se transformó en pesadilla. ¿Soñando? ¡Claro! Si ya me ha ocurrido que al dormir sueño que me duermo y a la vez sueño que hago tal o cual cosa, que me pasa tal o cual cosa, que quiero correr y no puedo o lo hago en cámara lenta, que quiero golpear y los brazos no responden, que quiero hablar, llamar a alguien y no me sale la voz, pero nunca, que entre despierto y dormido y soñando, me encuentro en una completa obscuridad en la que la vida está ausente. Mi problema es no saber si mi situación se debe a un sueño dentro de otro sueño y cómo y en qué momento se va a acabar o a romper éste, sino de qué manera puedo salir de él. Pero, ¿de los sueños se sale o se deja de estar en ellos a voluntad? Porque uno no dice, hoy quiero soñar con florecitas o que estoy en la playa o que tengo un ligue con Sofía Vergara o que mi vida es un ensueño o que quiero presenciar un concierto de los Beatles o que estoy bien dotado y tengo sexo con una y con otra o que me veo volar como el superratón de las caricaturas de la infancia. Eso no es posible. Los sueños llegan y ya. Ellos nos escogen y colocan en una u otra situaciones. Juegan a su antojo con la mente, como con la mía, que hoy es su víctima y está indefensa. Se presentan otra vez los escalofríos y las sacudidas. A lo largo de la columna vertebral siento subir y bajar ese calor y frío combinados como un torrente que cala en la espalda, y me predispongo a padecer todos y cada uno de los síntomas anteriores. La desesperación es a lo que más temo. No sé si podré enfrentarla nuevamente porque me siento abatido mentalmente y me amedrenta pensar que al no lograrlo se arrojen en tropel el miedo, el sacudimiento del cuerpo, el tiritar de dientes, las punzadas en las sienes, los vaguidos y que, finalmente, me hagan perecer. Eso, si es que no estoy muerto ya en el sueño o fuera de él. Y ese pensamiento recurrente me aproxima como un rayo al desfallecimiento. Me incita al abandono de mente, cuerpo y alma, y me desesperanza en cuanto a que lo que estoy experimentando sea una mala jugada en un mal sueño, si es que es un sueño o de una pesadilla, si es que lo es. Ya sé. Voy a tratar de no pensar más en nada. Pondré la mente en blanco. ¿En blanco? Pero cómo, si soy de los que afirman que eso es imposible, aunque quienes practican yoga digan lo contrario. Mejor, voy a contar borreguitos hasta que el cansancio me venza y provoque tal modorra que me haga dormir profunda y placenteramente, y desvanezca la negra obscuridad de pesadilla en que me encuentro. El caso es que tengo la urgente necesidad de tener paz interior para confrontar la desesperación y el miedo que me acechan, estar sereno para no entrar en pánico y, finalmente, ver la luz que en estos momentos me es negada. Pero el problema es que no logro encontrar la tranquilidad deseada. No sé qué hacer. La negra obscuridad nubla mi mente. Me siento rendido y a punto del desfallecimiento. Cierro los ojos o creo hacerlo, pues a ciencia cierta no sé si los tengo abiertos. Me dejo envolver, me entrego a ese manto de obscuridad. Siento sopor, como que voy a decaer, como que floto y me dejo ir. Como que estoy en un estado de inconciencia. Como que no se de mí. Quisiera no tener que luchar contra la obscuridad. Quisiera no pensar ni creer ya nada. Quisiera no tener miedo. Quisiera no temer por mi vida. Quisiera no… Quisiera… Quisie…
0 Comments
La herencia de Eruviel Rafael Cienfuegos Calderón ¿CAMBIO?- Alfredo del Mazo Maza recibirá en herencia de Eruviel Ávila, gobernador que concluye su gestión el 15 de septiembre, una deuda pública que al 2016 ascendió a 41 mil 697.9 millones de pesos, una población con bajo nivel de bienestar -ocho millones 269 mil personas en situación de pobreza, cuatro millones más con carencias sociales y un millón 554 mil con ingresos insuficientes-, una entidad con alto grado de inseguridad -homicidios dolosos, robo de autos, a casas habitación, negocios y transporte público con violencia-, y el señalamiento ciudadano de que hay altos niveles de corrupción en las instancias encargadas de impartir justicia y en la policía. Del Mazo es el virtual ganador de la elección del pasado 4 de junio, empero el Instituto Electoral del Estado de México tiene como fecha límite el 16 de agosto para entregarle la constancia de mayoría que lo acredite como gobernador electo, luego de que se resuelvan las impugnaciones de los partidos y que el Instituto Nacional Electoral entregue el informe de gastos de campaña. El panorama para del Mazo parece no ser el mejor porque aunque fue electo por sólo dos millones 048 mil 325 votos de una un total de 11 millones 313 mil 282 electores registrados, por ley está obligado a gobernar en favor de los 16 millones 186 mil 608 habitantes cuya mayoría padece pobreza y bajos niveles de bienestar, a pesar de que el Estado de México tiene el presupuesto más grande del país, cerca de 271 mil millones de pesos. Por lo que hace a la deuda pública -al asumir la gubernatura Eruviel Ávila era de 28 mil 271.4 millones de pesos-, el PRD estatal sostiene que esta creció más de dos mil millones en 2015, año en que hubo elecciones para presidentes en los 125 municipios y diputados locales. Coincidencia o no, hay la sospecha de que ese recurso que está marcado como deuda haya sido utilizado para fondear a los candidatos del PRI y asegurarles el triunfo, ya que en los ejercicios fiscales 2011, 2012, 2013 y 2014 la deuda se mantuvo relativamente estable en 32 mil millones de pesos. El periódico Reforma publicó que la Auditoría Superior de la Federación encontró que el Gobierno de Eruviel Ávila no pudo comprobar mil 943 millones de los10 mil 529 millones de pesos recibidos en 2015 de fondos y programas federales. ¿Qué hará al respecto el nuevo gobernador? REPORTE.- Entre enero y julio de 2016 en el país se denunciaron 881 mil 171 presuntos delitos y de acuerdo al Registros del Sistema Nacional de Seguridad Pública, 110 mil 40 se cometieron en el Estado de México, mil 204 corresponden a homicidios dolosos, 159 a secuestros y 420 a denuncias por extorsión. En cuanto a robo de vehículo con y sin violencia, en la primera modalidad se levantaron 12 mil 96 denuncias y en la segunda 14 mil 49. La encuesta de victimización y percepción sobre la inseguridad pública 2015 del INEGI revela que 58% de la población se siente insegura, 90.6% manifiesta vivir en un clima de inseguridad -la media nacional se ubica en 73%- y 69% de los delitos se cometieron con armas. Apenas siete de cada cien delitos son denunciados y la Secretaría de Gobernación emitió la Alerta por Violencia de Género en 11 de los 125 municipios a causa de los feminicidios. URGENCIA.- México firmó y asumió en el ámbito internacional el compromiso de frenar los efectos del cambio climático, pero en la práctica ha hecho muy poco para cumplirlo. Resulta que la Ciudad de México y 18 de los 31 estados no cuentan con programas para mitigar los problemas ambientales. Por ello, Elvia Lidia Valles Olvera (PAN), de la Comisión de Cambio Climático de la Cámara de Diputados, urgió a establecer medidas para que los gobiernos estatales, municipales y de las demarcaciones territoriales participen, aunque no existe disposición legal que los obligue a incluir en su presupuesto de egresos, una partida para cumplir con la Ley General de Cambio Climático publicada en el Diario Oficial de la Federación el 6 de junio de 2012. PROTECCIÓN.- Hoy, a 23 años de que México firmó el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y Canadá, es más productivo sembrar droga que maíz, porque el campo y los 25 millones de personas que dependen de él, y los dos millones 759 mil productores -70% de las unidades agroindustriales- están abandonadas y las bonanzas del mercado exterior no se traducen en mejor distribución de la riqueza. Se decía que el TLC haría de México una potencia, pero después de tantos años esa meta no se ha alcanzado. No hay subsidios, ni paquetes tecnológicos, ni financiamientos de la Banca de Desarrollo, ni apoyos a la comercialización que permitan vincularse a la cadena de valor internacional. Es vital proteger al sector en la renegociación del TLC: diputado Oswaldo Guillermo Cházaro Montalvo (PRI), presidente de la Comisión de Ganadería. Barrales y Anaya: los intereses personales Rafael Cienfuegos Calderón ¿CONSORCIO?- ¿Será posible que un panista vote por el PRD o que un perredista vote por el PAN? Tal parece que Alejandra Barrales y Ricardo Anaya creen que sí y que los militantes y simpatizantes de sus partidos son borregos que van a traicionar sus principios por el simple hecho de que ellos se asocien y formen un Frente para su personal beneficio. Está claro que su mayor interés en esa alianza política es para que el PRD retenga el gobierno de la Ciudad de México y el PAN recupere la Presidencia de la República, y que la militancia y los simpatizantes no les importan. Pretenden afanosamente crear un Frente Amplio –al que irónicamente le añaden el término Democrático- para velar por sus intereses -ella quiere despachar en el Antiguo Palacio del Ayuntamiento y él en Los Pinos- sin tomar en cuenta -no por ética política, sino simplemente por decencia o para “taparle el ojo al macho”-, la opinión y sentir de los electores no obstante que son ellos los que hacen que un partido y sus candidatos ganen. ¿Acaso no lo saben Barrales y Anaya? Aunque, hay que decirlo, en la práctica esa alianza se torna difícil y hasta imposible porque los intereses del PRD y el PAN son irreconciliables y su alcance, por otra parte, se limitara a únicamente ganarle al PRI la elección presidencial y restarle posibilidades a López Obrador. No se contempla el fortalecimiento de la democracia, ni mayor participación ciudadana en la vida política, ni mecanismos para acceder a un sistema plural de gobierno, ni estrategias para combatir la corrupción y la impunidad, la inseguridad y el crimen organizado, obligar a la rendición de cuentas y transparentar el uso de recursos públicos en los gobiernos federal, estatal y municipal, los partidos políticos y los órganos autónomos. Sin nada de esto ¿creerán realmente Barrales y Anaya que puedan convencer a los militantes y simpatizantes del PRD y el PAN para que voten por un candidato que no sea de su partido? Lo más lógico es que no. Planteo este panorama: se forma el Frente; Anaya es candidato a la presidencia y Barrales candidata al gobierno de la ciudad; Margarita Zavala y Moreno Valle del PAN buscan otro partido o ser independientes, lo mismo Silvano Aureoles y Graco Ramírez del PRD; Miguel Ángel Mancera va por Movimiento Ciudadano y López Obrador por Morena; se divide el voto; gana el PRI. EXTINCIÓN.- Incendios forestales –en 2016 se registraron ocho mil 599 que afectaron 261 mil 260.39 hectáreas-, tala clandestina, inmoderada e irracional en zonas boscosas y arboladas, y prácticas agrícolas con técnicas de roza, tumba y quema, ejercen una gran presión sobre los recursos naturales y amenazan con la extinción de ecosistemas que son la fuente principal de recarga de los acuíferos. Con base en esta preocupante situación, Ruth Noemí Tiscareño Agoitia (PRI) presentó en la Cámara de Diputados una iniciativa de reforma a la Ley de Aguas Nacionales a efecto de frenar el acelerado proceso de desertificación que hay en el país. ORDEN.- Sin que se criminalice el comercio informal en la vía pública de la Ciudad de México, es necesario que la autoridad ponga orden con estrategias e incentivos para que las miles de personas que lo ejercen se reconviertan a la formalidad y tengan los derechos que por ley les corresponden como trabajadores. La Confederación Patronal de la República Mexicana CdMx a través de su presidente, Jesús Padilla Zenteno, expuso que, además, con la formalidad y legalidad se pondría fin a la competencia desleal que padecen pequeños industriales y comerciantes que pagan impuestos, y a la anarquía, inseguridad, contaminación visual y auditiva, generación de basura, conflictos vecinales y obstrucción de la vía pública que actualmente prevalecen. ALARMA.- De acuerdo con datos de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) 6% de los tres mil 100 millones de medicamentos que se producen anualmente, se encuentran en el mercado ilegal e informal. En tianguis que proliferan en el territorio nacional se comercializan antibióticos de patente, similares y genéricos caducos y maltratados a bajos precios, ante la irregular o nula inspección de las autoridades sanitarias. El diputado Rafael Hernández Soriano (PRD) dio a conocer que en enero de 2017 en Veracruz, se dio con 11 toneladas de medicamentos caducos y 47 mil pruebas de VIH sin registro sanitario, y en agosto de 2014, en Oaxaca, fue clausurado temporalmente un almacén de la Secretaría de Salud donde había 10 toneladas de medicamentos caducos y material de curación. LOS POETAS Y LA POESÍA Rafael Cienfuegos Calderón De poeta y loco, todos tenemos un poco. (Refrán popular) Reflexión: Si nos apegamos a la definición de que la poesía es la forma más antigua de expresarse y que originalmente se recurría a ella para referirse al amor, y con el paso del tiempo también a la ira, encontramos que el primer motivo tiene menos partidarios mientras que los del segundo aumentan a cada momento. ¿Por qué? Porque el sentimiento, el afecto, la amistad, la simpatía y todo lo que gira en torno al amor, está cada vez menos arraigado en las personas, mientras que las conflictos que resultan de la vida caótica y convulsa, provocan con mucha frecuencia ira. Sobre el amor Jaime Sabines, el poeta chiapaneco escribió: Los Amorosos Los amorosos callan. El amor es el silencio más fino, el más tembloroso, el más insoportable. Los amorosos buscan, los amorosos son los que abandonan, son los que cambian, los que olvidan. Su corazón les dice que nunca han de encontrar, no encuentran, buscan. Los amorosos andan como locos porque están solos, solos, solos, entregándose, dándose a cada rato, llorando porque no salvan al amor. Les preocupa el amor. Los amorosos viven al día, no pueden hacer más, no saben. Siempre se están yendo, siempre, hacia alguna parte. Esperan, no esperan nada, pero esperan. Saben que nunca han de encontrar. El amor es la prórroga perpetua, siempre el paso siguiente, el otro, el otro. Los amorosos son los insaciables, los que siempre -¡qué bueno!- han de estar solos. Los amorosos son la hidra del cuento. Tienen serpientes en lugar de brazos. Las venas del cuello se les hinchan también como serpientes para asfixiarlos. Los amorosos no pueden dormir porque si se duermen se los comen los gusanos. En la oscuridad abren los ojos y les cae en ellos el espanto. Encuentran alacranes bajo la sábana y su cama flota como sobre un lago. Los amorosos son locos, sólo locos, sin Dios y sin diablo. Los amorosos salen de sus cuevas temblorosos, hambrientos, a cazar fantasmas. Se ríen de las gentes que lo saben todo, de las que aman a perpetuidad, verídicamente, de las que creen en el amor como una lámpara de inagotable aceite. Los amorosos juegan a coger el agua, a tatuar el humo, a no irse. Juegan el largo, el triste juego del amor. Nadie ha de resignarse. Dicen que nadie ha de resignarse. Los amorosos se avergüenzan de toda conformación. Vacíos, pero vacíos de una a otra costilla, la muerte les fermenta detrás de los ojos, y ellos caminan, lloran hasta la madrugada en que trenes y gallos se despiden dolorosamente. Les llega a veces un olor a tierra recién nacida, a mujeres que duermen con la mano en el sexo, complacidas, a arroyos de agua tierna y a cocinas. Los amorosos se ponen a cantar entre labios una canción no aprendida, y se van llorando, llorando, la hermosa vida. Sobre la ira, la poetisa chilena Violeta Parra escribió: Maldigo del alto cielo Maldigo del alto cielo La estrella con su reflejo Maldigo los azulejos Destellos del arroyuelo Maldigo del bajo suelo La piedra con su contorno Maldigo el fuego del horno Porque mi alma está de luto Maldigo los estatutos Del tiempo con sus bochornos Cuánto será mi dolor. Maldigo la cordillera De los andes y de la costa Maldigo señor la angosta Y larga faja de tierra También la paz y la guerra Lo franco y lo veleidoso Maldigo lo perfumoso Porque mi anhelo está muerto Maldigo todo lo cierto Y lo falso con lo dudoso Cuánto será mi dolor. Maldigo la primavera Con sus jardines en flor Y del otoño el color Yo lo maldigo de veras A la nube pasajera La maldigo tanto y tanto Porque me asiste un quebranto Maldigo el invierno entero Con el verano embustero Maldigo profano y santo Cuánto será mi dolor. Maldigo a la solitaria Figura de la bandera Maldigo cualquier emblema La venus y la araucaria El trino de la canaria El cosmos y sus planetas La tierra y todas sus grietas Porque me aqueja un pesar Maldigo del ancho mar Sus puertos y sus caletas Cuánto será mi dolor. Maldigo luna y paisaje Los valles y los desiertos Maldigo muerto por muerto Y al vivo de rey a paje Al ave con su plumaje Yo la maldigo a porfía Las aulas, las sacristías Porque me aflige un dolor Maldigo el vocablo amor Con toda su porquería Cuánto será mi dolor. Maldigo por fin lo blanco Lo negro con lo amarillo Obispos y monaguillos Ministros y predicantes Yo los maldigo llorando Lo libre y lo prisionero Lo dulce y lo pendenciero Le pongo mi maldición En griego y español Por culpa de un traicionero Cuánto será mi dolor. Por otra parte, muy pocos tienen potencial para escribir poemas, o cuentos, o relatos, o una novela, ya que la gran mayoría de personas carecemos de una fluida expresión y comunicación. Y aunque el aspirante a poeta o escritor, si se empeña, puede llegar a tener la posibilidad de transmitir ideas claras porque en proceso de redacción intervienen la concentración, la meditación, la imaginación y la corrección, aun así, creo, es difícil lograr conexión si no se tiene la suficiente capacidad para plasmar adecuadamente lo que se quiere transmitir. En cuanto a la locura, verdad es que todos tenemos algo de maniacos, desequilibrados y perturbados, y que un estado de cierto desequilibrio mental, creo, puede potenciar la variedad de temas a tratar, empero es posible que el resultado no llegue a ser lo que se espera por no ser del todo entendible. La poesía a decir de los poetas. “La poesía es pintura de los oídos, como la pintura poesía de los ojos”. Lope de Vega, poeta español (1562-1635). “La poesía, es un acto de fe en el amor humano al que estamos vinculados como expresión de nuestra participación en los sucesos cotidianos que forman parte de la epicidad que deviene en misión consagradora, en cuyo ámbito, utilidad y virtud se convierten en razones existenciales por excelencia”. José Martí, poeta cubano 1853-1895). "Poesía es la unión de dos palabras que uno nunca supuso que pudieran juntarse, y que forman algo así como un misterio". Federico García Lorca, poeta español (1898- 1936) “Un poema es una entidad vital mucho más organizada que un ser orgánico en la naturaleza. Si a un poema se le mutila un verso, una palabra, una letra, un signo ortográfico, muere”. Cesar Vallejo Mendoza, poeta y escritor peruano (1892-1938) "La poesía es el encuentro después del hallazgo”. Juan Ramón Jiménez Mantecón, poeta español (1881-1958). Premio Nobel de Literatura 1956. “La poesía es la musicalidad de las cosas que discurre a ondas para recrear con la palabra imágenes visuales”. Boris Pasternack, poeta y novelista Ruso (1890-1960). Premio Nobel de Literatura 1958. “La poesía, al penetrar en la palabra, la descompone, la abre como un capullo a todos los matices de significación”. José Gorostiza, poeta mexicano (1901-1973). “La poesía, es una suerte de desviación con respecto a la habitual forma obediente de pensar”. Joseph Brodsky, poeta ruso-estadounidense (1940-1996). Premio Nobel de Literatura 1987. “La poesía es conocimiento, salvación, poder y abandono. Operación capaz de cambiar al mundo”. Octavio Paz Lozano, poeta y ensayista mexicano (1914-1998). Premio Nobel de Literatura 1990. Les comparto lo que escribí y desconozco si alcanza la categoría de poemas. Seguro no lo sé Cuántas veces pensé cuanto te quiero, no lo recuerdo. Creo que fueron muchas, acumuladas en los años que hemos estado juntos. Más que nada cuando te entregas a mí, cuando te siento mía. Pero por tu alejamiento y desaire, ese sentimiento es confuso, no porque te sienta ajena, más bien desinteresada. Bien sabes que tenerte y sentirte en la relación sexual me es vital, es el complemento de ese sentimiento llamado amor. Por ello, en los últimos años ya no pienso cuando te quiero, más bien me cuestiono si aún te quiero. Porque tú estás Te veo, respiro Te abrazo, respiro Te beso, respiro Te arrimo, respiro Te acaricio, respiro Te hago vibrar, respiro Te siento, respiro Te fundes conmigo, respiro Te complemento, respiro Te siento viva, respiro Lo que no se tiene La función de la cama es dar confort al cuerpo al acostarse para dormir y al acto sexual al ejecutarse. Y si no se concilia el sueño ni se tiene placer carnal esa comodidad deja de existir. Para no estar en la cama se recurre a pretextos nada creíbles y sí muy refutables. Hay quienes aducen insomnio y se desvelan viendo televisión y los hay que se inventan salir a correr para mantenerse saludables. Pero no hay nadie que sea sincero y exprese abiertamente que sin sueño y sin sexo no hay motivo para estar en la cama. Esos ojos claros Con esos ojos claros lograste cautivarme. Encendiste mi vida con una gran pasión. Y quiero que ahora la llenes con caricias porque quiero que sepas que te amo de verdad. Y quiero que me digas que no me he equivocado no quiero yo sufrir una cruel decepción. Porque quiero que sepas que si eso sucediera la luz de tus ojazos alumbrará mi corazón. La llegada del amor Cuando sientas la alegría de esta vida Y te guste compartir las cosas bellas Serás feliz al saber que ya te encuentras En la mejor etapa de tu vida. Y si un hombre te entregase su cariño Y tú compartieras esa idea Piensa bien que de esa aventura Surgirá el más grande y puro amor. Y si un día se terminara todo Y tu orgullo segase así tu amor No seas cruel si sabes que él te quiere Pues sufre más de lo que gozas tú. Si digo: la poesía es una torre de babel, me acusarán de poco original. Si digo: la poesía es la ordenación del caos en la palabra, me acusarán de cursi. Si digo: la poesía es una casa de putas y los poetas sus campañilleros, me acusarán de obsceno y procaz. Por eso me cierro el pico. So pena, me acusen de complicidad. Jorge Torres, poeta chileno (1948-2001). La poesía, es cincel y piedra del tiempo, es lo único que puede desgarrar al tiempo, decirle “no sucedas”. Es testimonio incompleto, pero fiel de lo que sigue siendo, si no aquí… allá. Pablo Neruda, poeta chileno (1904-1973). "La poesía es el amor realizado del deseo que permanece como deseo". Rene Char, poeta francés (1907-1988). La poesía es un arma cargada de futuro. Gabriel Celaya, poeta español (1911-1991). La poesía es “la verdadera alma del mundo”. Mario Benedetti, poeta uruguayo (1920-2009). Y Pablo Neruda escribió: Puedo escribir los versos más tristes esta noche. Escribir, por ejemplo: "La noche está estrellada, y tiritan, azules, los astros, a lo lejos". El viento de la noche gira en el cielo y canta. Puedo escribir los versos más tristes esta noche. Yo la quise, y a veces ella también me quiso. En las noches como ésta la tuve entre mis brazos. La besé tantas veces bajo el cielo infinito. Ella me quiso, a veces yo también la quería. Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos. Puedo escribir los versos más tristes esta noche. Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido. Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella. Y el verso cae al alma como al pasto el rocío. Qué importa que mi amor no pudiera guardarla. La noche está estrellada y ella no está conmigo. Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos. Mi alma no se contenta con haberla perdido. Como para acercarla mi mirada la busca. Mi corazón la busca, y ella no está conmigo. La misma noche que hace blanquear los mismos árboles. Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos. Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise. Mi voz buscaba el viento para tocar su oído. De otro. Será de otro. Como antes de mis besos. Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos. Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero. Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido. Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos, mi alma no se contenta con haberla perdido. Aunque éste sea el último dolor que ella me causa, y éstos sean los últimos versos que yo le escribo. El fracaso del combate al crimen organizado Rafael Cienfuegos Calderón DESCONOCIMIENTO.- En los foros “La UNAM y los desafíos de la nación” Política de Estado para la Seguridad y Justicia, se concluyó que en México se vive una grave crisis en los sistemas de seguridad y justicia, con un crimen organizado violento, que requiere un rediseño de las políticas públicas con enfoque funcional y transparente. El académico de la Facultad de Derecho y ex subprocurador de la República, José Medina Romero sostuvo que la seguridad y la justicia deben ir de la mano para poder hablar de un Estado de Derecho, tarea que tiene que ver con las instituciones del Estado, federales, estatales y municipales. El Estado es responsable de brindar nuevos esquemas y políticas públicas eficientes para enfrentar el fenómeno del crimen organizado que no sólo golpea a las personas y su patrimonio, sino que rompe el tejido social. Ahí, Guillermo Valdés Castellanos, ex director del Centro de Investigación y Seguridad Nacional (CISEN), afirmó que en el país irrumpió un nuevo sujeto social de manera violenta: el crimen organizado, del cual se sabe muy poco y “como país es vergonzoso que tengamos este hueco de conocimiento”; y si desconocemos al sujeto, también las políticas adecuadas para combatirlo. A su vez, Luis Esteban Islas Basilio, representante de Renato Sales Heredia, comisionado Nacional de Seguridad Pública, señaló que lo que hay que preguntarse es cuáles son los factores que inciden en los ciclos de violencia relacionados con el crimen organizado porque entre 2008 y 2011 se incrementó, hubo una disminución entre 2012 y 2014, y un nuevo repunte entre 2015 y 2016. Si no entendemos el problema y cuáles son los elementos que inciden en él, como en todo proceso de política pública, no seremos capaces de resolverlo. Y aún no podemos explicar con certeza cuáles son las variables que intervienen. Lo que se deduce de ambas declaraciones es que el gobierno federal está dando palos de ciego en la lucha contra el crimen organizado y que a falta de una estrategia debidamente diseñada, la táctica es perseguir y enfrentar a los criminales exponiendo a los miembros del Ejército, la Marina y a la población, entre quienes hay miles de muertos. O sea, por desconocimiento del enemigo, Felipe Calderón fracasó y Enrique Peña Nieto va por el mismo camino. José Ramón Cossío Díaz, ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, refirió que ha habido avances en la defensa de derechos humanos, juicio de amparo, control de constitucionalidad, pero hay una extraordinaria crisis de seguridad en el país. DISPUTAS.- Entre los años 60 y 80 del siglo pasado, hubo una sola corporación dedicada al narcotráfico que se escindió en seis, entre ellas los cárteles de Sinaloa, Juárez, Tijuana y del Golfo., y comenzaron los conflictos por el control de la producción y exportación de droga. Luego, por conflictos internos y la acción del Estado, éstas se fragmentaron y surgieron nuevos grupos, hasta llegar a 12, con Los Zetas y Los Templarios. En una segunda etapa de división las organizaciones regionales han dado paso a alrededor de 250 bandas que se disputan el negocio del narcotráfico y otros mercados ilegales. Así, hay crimen organizado para el robo de hidrocarburos, tráfico de indocumentados, extorsión o secuestro: Guillermo Valdés Castellanos, ex director del CISEN. RECORTE.- A la población indígena -12 millones de personas, 4.6 millones de ellos niños y jóvenes, y un 15.1% sin atención médica- la federación y el Congreso de la Unión le limitaron presupuesto para programas de Comunicaciones y Trasportes, Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano, Medio Ambiente y Recursos Naturales y de Desarrollo Social, no obstante la necesidad de revertir las condiciones de rezago en que viven. El Centro de Estudios de las Finanzas Públicas de la Cámara de Diputados, informó que en el rubro Erogaciones para el Desarrollo Integral de los Pueblos y Comunidades Indígenas el gasto programable se redujo de 85 mil 260.4 millones de peso en 2016 a 74 mil 895.8 millones en 2017. De los 2 mil 456 municipios, 624 son indígenas, concentrados en Chiapas, Chihuahua, Guerrero, Hidalgo, Oaxaca, Puebla, San Luis Potosí, Veracruz y Yucatán. CONTROL.- La participación política a través de la organización no gubernamental, está secuestrada casi en su totalidad por los partidos políticos y por ello la ciudadanía está condicionada a intervenir a través de un bloque, colectivo, sindicato, gremio o alianza. Está controlada por intereses políticos-electorales y no hay la intención de cambiar esta situación. El diputado Jorge Triana Tena del PAN, aseguró que la principal traba de la participación ciudadana en el país es el corporativismo, el cual mutó al clientelismo que “busca un control de carácter electoral”. Argumentó que México es el único país del mundo donde los mecanismos de participación ciudadana “están anclados a los procesos electorales”. Insuficiente ingreso en los hogares Rafael Cienfuegos Calderón INGRESOS.- Aunque el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) dará a conocer oficialmente en el mes de agosto las cifras del ingreso económico de las familias durante 2016, el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) adelantó que a partir de 2006 los ingresos de los hogares ha fluctuado sin que se observe alguna recuperación general en los últimos diez años. De acuerdo con la Ley General de Desarrollo Social, el ingreso es una de las variables consideradas para la medición de la pobreza. Para el Coneval, una familia de cuatro personas se encuentra actualmente en situación de pobreza por ingresos si mensualmente estos son inferiores a 11 mil 290.80, cifra muy superior al salario mínimo actual, que equivale a 2 mil 401.2 pesos mensuales. “Habría que incrementar 4.7 veces el salario mínimo para cumplir lo estipulado en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos”, precisa en una información del 1 de junio sobre Ingreso, Pobreza y Salario Mínimo. El Coneval, que al compararse con el Banco Mundial y la Comisión Económica para América Latina y el Caribe se califica como la institución que con más rigor entiende y mide la pobreza, precisa que actualmente 7 de cada 10 personas en el país tienen un ingreso laboral inferior al costo de la canasta básica familiar, lo que muestra con contundencia la problemática que hay en México en términos del bienestar económico de los hogares. Pero ¿por qué no ha registrado recuperación en los últimos diez años el ingreso de los hogares? La respuesta del Coneval es simple: porque éste sigue desde 1992 el comportamiento cíclico del crecimiento económico. De 2010 a 2014, el Producto Interno Bruto per cápita promedió tasas de incremento menores a 2 puntos porcentuales, y “no es posible esperar un crecimiento del ingreso de los hogares de manera significativa si no hay un crecimiento importante de la economía”. La estimación preliminar del ingreso en 2016, a partir de la evolución del ingreso laboral reportado en la Encuesta Nacional de Oportunidad y Empleo, es menor que en 2006 e incluso ligeramente menor que en 2012, pero mayor que en 2014. Como conclusión, el CONEVAL estima que para incrementar el ingreso de los hogares y propiciar el crecimiento económico en los siguientes 25 años, será necesario acrecentar la inversión pública y privada, mejorar la calidad educativa, eliminar distorsiones que favorecen la informalidad y reducen la productividad, así como lograr que todos los grupos sociales puedan participar en igualdad de circunstancias en actividades económicas y sociales. INFLACIÓN.- En reunión con integrantes de la Comisión de Desarrollo Social de la Cámara de Diputados, el secretario del Coneval, Gonzalo Hernández Licona, advirtió que de seguir la inflación al alza, la pobreza en México se incrementará durante el 2017, por lo que será necesario que gobiernos federal, estatal y municipal se coordinen en el diseño de mejores programas sociales. Resaltó que la inflación nos puede comer parte de lo que se ha ganado, de ahí la importancia discutir sobre productividad y salario mínimo. Explicó que si bien la inflación de 2014 a 2016 fue menor que en años previos y mejoró el poder adquisitivo, en el presente la diferencia ya es muy grande, lo que podría provocar perder lo que se ganó entre esos años. CONTRABULLYING.- ¿Será posible prevenir y erradicar el acoso escolar y el ciberbullying por ley? En opinión de la diputada María Victoria Mercado Sánchez del Partido Movimiento Ciudadano, sí, a través de campañas educativas. Ella propone reformas a la Ley General de Educación para establecer estrategias que protejan a cerca de 18.5 millones de alumnos de primaria y secundaria de escuelas públicas y privadas del maltrato y la persecución. De acuerdo con la Secretaría de Salud, el acoso físico, psicológico y cibernético, son fenómenos que podrían impulsar a niñas, niños y adolescentes al suicidio. El Estado de México, la Ciudad de México, Jalisco, Veracruz, Guanajuato, Chihuahua, Nuevo León, Puebla y Tabasco, son entidades en las que se reportan más casos de acoso escolar. VERIFICAR.- En la ciudad de México crece notablemente el número de vehículos que circulan con placas de estados aledaños como Morelos, Puebla y México, lo que limita la efectividad de los programas de control de emisiones de contaminantes. A ello obedece la solicitud del presidente de la Mesa Directiva de la Asamblea Legislativa, Leonel Luna Estrada, para que el Instituto de Verificación Administrativa de la Ciudad de México, a cargo de Meyer Klip Gervitz, practique visitas de verificación administrativa a los establecimientos que se dediquen a la compra-venta de automóviles, porque hay la sospecha de que tramitan placas en otros estados a los residentes locales. El Estado de México y la Ciudad de México reúnen más del 20% del parque vehicular del país y para sus gobernantes el tema de los problemas derivados del uso del auto debe ser prioridad. Alianzas partidistas solo para quitar al PRI de la presidencia Rafael Cienfuegos Calderón NECESITADOS. - De cara a la elección presidencial de 2018 que se celebrará en poco menos de un año, ninguno de los partidos políticos PRI, PAN, PRD y Morena tiene el potencial para competir solo, ser competitivos y ganar. Salvo el PRI que tiene de hace tiempo el apoyo incondicional del Verde Ecologista y ahora también de Encuentro Social y Nueva Alianza, los demás, PRD y PAN, están en busca de un Frente Amplio, y Morena, a la caza de militantes y dirigentes de cualquier partido que se quieran sumar, como el PT que vive de la ubre electoral. Yendo solos a la elección presidencial saben que ninguno puede ganar. El propósito del PRD y PAN llama la atención porque de antemano se están declarando vencidos en 2018 si no van en alianza. ¿Acaso realmente no tienen entre sus militantes a alguien que enfrente con posibilidades de éxito a quien el PRI designe su candidato y a López Obrador? De ser así, están en una situación muy lamentable por tratarse de institutos políticos de larga trayectoria y vocación democrática, que por el simple interés de ganar dejan de lado sus estatutos, ideologías y principios. Aun no comienza el proceso electoral y ya dan señales de que lo que en particular tiene cada uno no alcanza para quitarle al PRI la presidencia y frenar a Morena, de ahí la urgente necesidad de un Frente Amplio. Sin embargo, el problema mayor, si es que acuerdan sumar fuerzas, sería la selección del candidato común. Esto, porque Margarita Zavala la quiere igual que Ricardo Anaya, dirigente nacional del PAN y Rafael Moreno Valle, ex gobernador de Puebla; porque en el PRD Silvano Aureoles y Graco Ramírez, gobernadores de Michoacán y Morelos están auto destapados, y también esta Miguel Ángel Mancera, jefe de Gobierno, quien a falta de un partido se propuso para encabezar el Frente Amplio. Quien se quitaría para dar el lugar a otro, mucho menos si el candidato es externo -se menciona a Juan Ramón de la Fuente, ex rector de la UNAM sin militancia partidista-. En Morena, el auto ungido candidato López Obrador rechazó el frente y llama a los partidos –excepto PRI, PRD y PAN- a sumarse a su candidatura. Y mientras el PAN, el PRD y Morena evidencian debilidad, el PRI, que a pesar de haber ganado el Estado de México y Coahuila pierde votos, se prepara para, según la secretaria general, Claudia Ruiz Massieu, dar el golpe de timón que exige la militancia. “Mientras la izquierda se desdibuja, la derecha se consume en pugnas internas y los populistas creen tener la verdad única, los priistas tenemos la oportunidad de hacer una reflexión seria para renovarnos, mejorar y fortalecernos”. ADVERTENCIA.- Lamenta el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, que la ley no esté homologada en el país y haya estados donde el feminicidio no sea delito o que se castigue con más severidad el robo de una oveja que la violencia hacia la mujer. Pese a ello, la violencia no debe normalizarse en los hogares y mucho menos victimizar doblemente a la mujer cuando acude a denunciar. El responsable de la seguridad interior del país llamó a reconocer que existe un problema de violencia y advirtió que éste puede acrecentarse si no se enfrenta adecuadamente. Las secretarías de Gobernación y Desarrollo Social firmaron un convenio para capacitar a las mujeres y que sepan que la violencia en su contra no es normal. BASURA.- En la Ciudad de México a partir del 8 de julio se implementará la Nueva Norma Ambiental para separar y recolectar basura con el propósito de que haya un manejo adecuado de los residuos orgánicos e inorgánicos. En su primera etapa no contempla sanción para quienes la incumplan, lo que implica un voto de confianza de la autoridad en cuanto a la asimilación del ordenamiento y la respuesta de la población. La Secretaria de Medio Ambiente de la CdMx, Tanya Müller García dio a conocer que diario se generan 13 mil toneladas de residuos, 50% en los hogares, 15% es de los comercios, 15% en los servicios y 10% en mercados. OLVIDADOS.- Con el aumento de la edad el nivel de vulnerabilidad de las personas es mayor, y el bienestar y la condición de vida son menores. Hoy en día 20% de los adultos mayores vive en soledad, olvidados por el gobierno, la sociedad y sus propias familias. En el Segundo Congreso Internacional Interdisciplinario sobre Vejez y Envejecimiento que se realizó en la UNAM, se indicó que para 2025 habrá 14 millones de adultos mayores, por lo que se deben diseñar e implementar –porque actualmente no los hay- programas de salud preventivos en todas las áreas y especialidades, y mecanismos para propiciarles una vejez activa, en convivencia, y en procesos intergeneracionales, para lo cual se necesitan programas de educación y cultura. Parte V y última Magda dio un sorbo a su café y, tras ello, adoptó un gesto serio y su voz sonó firme cuando me preguntó qué tan amigos somos Héctor y yo. El tono se suavizó un poco cuando inquirió desde cuándo y cómo nos conocimos. Si somos amigos solidarios e incondicionales o sólo de farra. Vaya cambio de plática –pensé para mis adentros-. ¿Para qué quieres saber eso? Tú también lo conoces. Es tu enamorado. Eres su amor platónico. Ya lo sé, pero me interesa saber qué tan su amigo eres, si lo estimas, si meterías las manos al fuego por él, si te interesa su vida, porque de ello depende que te haga o no una confesión. –Comencé a hablar- Es la persona más cercana que tengo. Confío en él, es mi confidente y cómplice. Nos conocemos desde jóvenes, vivíamos en la misma zona de la colonia, crecimos juntos con otros amigos y teníamos gusto por la música y el baile. Éramos novieros e intercambiábamos chamacas. Nos iniciamos juntos en la fumada y la bebida e íbamos al billar. No fuimos a la misma secundaria, él estudió en la prepa y yo en el CCH. En el tiempo del último año de bachillerato fue cuando nos dejamos de ver con frecuencia, disque por estudiar, pero más bien porque nuestras novias vivían en rumbos diferentes. Me enteré después que había entrado a la universidad a estudiar contaduría y por una de sus hermanas, que se había casado y que rentaba un departamento en la delegación Iztapalapa. Algunas ocasiones nos vimos y platicamos brevemente cuando estaba de visita con sus papás, pero cada quien estaba ya en lo suyo y aunque intercambiamos números telefónicos, no nos comunicábamos. Pero un día nos encontramos en el Metro, yo ya estaba en el vagón y él se subió en la estación Isabel la Católica. El gusto que nos dio vernos se plasmó en nuestros rostros con una gran sonrisa, un saludo de manos y un afectuoso abrazo, aunque no lo creas Magda, en un reducido espacio. Luego del cómo estás, que tal te ha ido, para dónde vas y otras cosas, acordamos en menos de cinco segundos bajarnos y salir a la calle en busca de un bar, lo que en Insurgentes no nos costó nada de trabajo. A partir de esa media borrachera en la que rememoramos muchas anécdotas, nos volvimos inseparables. Mínimo una vez a la semana nos empezamos a ver. Si se podía íbamos a la botana a la hora de la comida, a conciertos, a la presentación de libros, a cabaretear y a fiestas de conocidos suyos o míos. A su esposa y sus dos hijas las conocí como al año del reencuentro y sí, sí metería las manos al fuego por él. Es muy buena onda, solidario y leal. Estoy seguro que él tiene la misma estima por mí. Aunque, aun así, he de decirte, es reservado. Hay cosas de las que no habla, de su familia se muy poco, lo mismo que de su situación de casado, del trabajo más que nada aborda la relación con sus compañeros, de ti yo no sabía nada. Sabía de su gusto por el Lolita’s, que hizo su antro favorito, pero no por qué, jamás te mencionó a pesar de estar enamorado. De eso me di cuenta hasta la primera vez que accedí a acompañarlo ahí, por la forma en que hablaba de ti antes de tu llegada, por cómo te miraba y por el disgusto que mostró cuando le hice un comentario burlón de su situación. La verdad es que no me extraña que esté clavado contigo aunque sepa que no tienes mayor interés en él, esté casado y tenga familia. Desconozco si es feliz, si tiene buena relación con su esposa, pero lo que si te aseguro es que es una gran persona, decente, amable y educado. Es todo. ¿Tienes con eso para decirme tu misteriosa confesión? Ahora es tu turno de hablar. Quiero saber de qué se trata. Pues se trata precisamente de Héctor. No te equivocas en lo último que acabas de decir sobre su persona, decencia y educación. Desde que lo conocí en un restaurante en el que trabajé mostró ser amable, pero me molestaba e inquietaba la manera en que me miraba. No porque fuera lujurioso, sino porque me veía como si fuera una mujer de otro planeta, distinta, sin igual, y no te vayas a reír por lo que voy a decir, pero así lo siento, como una deidad a la que se contempla con sumisión. No creas que estoy alucinada. Lo que pasa es que no sé cómo explicarlo. Yo me cohibía como indiecita e inclusive llegué a sentirme ofendida y como bicho raro. Me preguntaba ¿qué tanto me mira? Y como siempre, diario y durante mucho tiempo se sentaba en la sección del restaurante que yo atendía. Un día le reclamé y dije que no me gustaba la manera en que me mira, que dejara de hacerlo o lo acusaría con el dueño para que le pidiera que se fuera y no volviera. En respuesta contestó: te veo con ojos de amor porque me gustas mucho. Estoy enamorado de ti. Vengo a comer aquí por verte, saludarte y comentar cualquier bobada contigo. Me quedó las dos horas que tengo antes de volver a la oficina para combinar el deleite de un vodka con tu presencia. No te molestes, no quiero ofenderte ni molestarte, y ahora que sabes que estoy enamorado espero entiendas porque te miro como te miro. Me quedé muda, no supe qué decir y mejor me retiré lo más aprisa posible. Jamás me habían hecho una declaración tan directa y sentida. Estaba turbada y, tiempo después, me sentía alagada. El problema es que no es mi tipo. A mí me gustan los hombres corpulentos, más altos que yo y de piel morena. Héctor es delgado, casi de mi estatura y blanco, sin llegar a ser güero. Luego me confesó que era casado y que sus hijas eran pequeñas aún, que no le gustaba el despacho en el que trabajaba a pesar de que sus compañeros son amables, porque los jefes no valoran su desempeño y que esperaba independizarse. Hasta ese momento todo estaba bien, pero cuando me pidió que saliera con él para conocernos con la firme intención de pedirme que nos casáramos o nos fuéramos a vivir juntos, eso ya no me gustó. El insistía e insistía y yo rechazaba y rechazaba. Le hice saber que no me interesaba y que no quería relacionarme con nadie, menos si estaban de por medio otras personas y la disolución de una familia. Que se olvidara de su propósito porque insistir de nada serviría y que en ningún momento quería ser responsable de su infelicidad. Trato de hacerme cambiar de parecer al decirme que se iba a divorciar, que buscaría un departamento para vivir y que se haría cargo de mis gastos. Eso era mucho para mí, no soportaba su presión, pero como todo era pura palabrería, me hice el propósito de no hacerle caso hasta que su presencia se hizo rutinaria y sus propuestas dejaron de llamar mi atención. Pero me mortificaba verlo tan desvalido ante mí, tan devoto y tan fiel a su propósito, que inclusive llegue a sentir lastima, pues ha de estar del carajo que estés enamorado locamente por alguien y que ese alguien no te corresponda. Y no lo hago porque sea mala persona o carezca de sentimientos, lo que pasa es que creo que el amor es sincero o no es amor, y no puedes fingir querer a alguien cuando en realidad no te interesa. ¿Qué crees tú? ¿Estoy mal? No. Creo que has sido muy sincera con Héctor y que su problema es no querer aceptar su situación, convencerse de que no tiene ninguna posibilidad contigo y que su único consuelo será amarte platónicamente. O posiblemente, sí está consciente de ello y se sienta a gusto y satisfecho sabiendo que en el bar te puede ver cuando quiera, que va a tener la oportunidad de estrechar tu mano y besarte en la mejilla, y que cada vez que lo veas le prestes atención. Pero, a fin de cuentas ¿a qué viene esta confesión? Si es cierto, soy el mejor amigo de Héctor pero para ti soy un desconocido. ¿Qué interés tienes en que sepa lo que me contaste? Puedes no creerlo –aclaró Magda- pero le tengo estima a Héctor. Lo respeto como persona y lo admiro como hombre por tener el valor de confesar su amor aunque lo tenga perdido. Me dolería causarle dolor. Y pensé que tal vez tú podrías hablarle y hacerle entender que ni siquiera es posible que lleguemos a ser amigos, si acaso conocidos. No creo que acepte ningún comentario de mi parte al respecto. No creo que lo que le pueda decir cambie su preferencia hacia ti y mucho menos que deje de ir al bar, pues tú y el lugar, creo que le significan el mejor momento de la semana. Te ve y está feliz, contento, sonriente, en sus ojos hay destellos de regocijo, y si no acepta la compañía de mujeres, no es porque no le gusten, sino porque estás presente. Y sí, en serio, no te gusta Héctor. No es un adonis pero tampoco está para llorar. Viste bien y tiene porte, es responsable y chambeador. Qué más puede pedirle una mujer a la vida. Sus únicos vicios son el trabajo, el vodka y tú. Es que el inconveniente soy yo. ¿Cómo que tú? A que te refieres. ¿Acaso eres casada? Le prometiste a la Virgen de Guadalupe que jamás perderías la virginidad o ¿qué? -Me miró fijamente a los ojos y unos segundos después, expresó con firme voz-. Soy lesbiana. Hice un gesto de extrañeza –primero- y de exasperación –después- e impulsivamente solté un ¡no me jodas! -que sonó agresivo-. Mejor cuéntame una de vaqueros. Si tú eres lesbiana, yo soy el latin lover de la ciudad. ¿Cómo pretendes que crea eso si trabajas en un tugurio, atiendes a clientes exclusivos como dama de compañía y tienes encuentros privados con ellos en los lugares que te indican? No irás a rezar. ¿Verdad? La indignación de Magdalena se hizo presente con un rictus en su cara. Disculpa –me apresuré a decir-. No quise cuestionarte ni quiero entrometerme en tu vida, Menos juzgarte, Solo que me tomo por sorpresa lo que mencionaste. ¿Cómo que eres lesbiana? Qué desperdicio –murmuré-. Te oí. ¿Tienes algo contra eso? Es algo natural cuando te das cuenta que no eres capaz de tener una relación heterosexual duradera y, a la vez, una decisión importante cuando no estás dispuesta a soportar malos tratos, humillaciones y violencia de parte del hombre con quien esperabas vivir parte de tu vida. Eres un machín misógino –me acusó-. No lo soy –me defendí-. Te equivocas, soy de mente abierta y lo suficientemente tolerante como para convivir con cualquier integrante de la diversidad sexual. Soy respetuoso de su forma de ser. Si susurré qué desperdicio, fue en alusión a que eras una mujer guapa y de cuerpo muy bien formado. Tienes todo por lo que un hombre haría hasta lo imposible por conquistar, lucir y disfrutar. -Ella tomó la palabra-. Hasta hace no mucho tiempo no tenía la menor idea de que mi preferencia sexual, que desde joven fue a favor del sexo masculino, pudiera cambiar por el femenino, pero varias circunstancias que se me presentaron lo propiciaron. Primero, mi ex pareja con la que viví ocho años y con la que procree a una niña, se apareció de repente un día, después de tres años, para pedirme que nos reconciliáramos y nos diéramos una oportunidad para vivir juntos. Como hubo un rechazo, él se molestó y amenazó con quitarme a mi hija. Me empezó a hostigar, a vigilar, a seguir y en una ocasión, cuando iba a salir del departamento para hacer unas compras, él estaba afuera e impidió el paso, con un empujón me hizo retroceder y caer de espalda, se abalanzó sobre de mí, me agarró del cabello y dio dos cachetadas. Te voy a dar una buena cogida para que te convenzas de que me necesitas, me decía con su aliento alcohólico, rompió la blusa al oprimir los senos y rasgó la falta con el propósito de desprender las pantaletas, penetrarme y violarme. Al defenderme le rasgue la cara con las uñas y trataba de morderlo, pero me dio un fuerte golpe en el abdomen y perdí fuerzas. Lloraba y gritaba. Un vecino y su esposa, que me ayuda llevando a la escuela a mi hija y cuidándola, aparecieron; ella lo golpeo en la nuca con un bate y él me lo quitó de encima y lo golpeó y pateó en el suelo. Fue una pesadilla. Nunca había sufrido una agresión de ese tipo. Luego, conocí a Marisol. Esa fue otra circunstancia. Nos presentó en una fiesta mi tía Esther. Yo no sabía que era lesbiana, siempre se comporta de manera natural, sin exteriorizarse en ese aspecto. Nos hicimos amigas y empezamos a frecuentarnos, a salir durante el día, pues ya ves que de noche y madrugada trabajo, íbamos al parque, al cine, a tomar un café, a algún concierto, como el de hoy, de jazz, y la pasábamos muy agradablemente. Después de sus clases en la Facultad de Sociología, diario llagaba al departamento con algo para comer y beber o probaba lo que yo guisaba. A las cuatro de la tarde nos quedábamos solas porque mi hija se iba a clases de danza y poco a popo, de manera sutil, pero con un firme propósito, Marisol propiciaba la plática sobre la soledad, la necesidad de tener a alguien junto a ti, no necesariamente un hombre, que sería mi caso, sino una persona que se interesara por ti, que te cuide, te quiera y con quien disfrutaras del sexo sin ser agredida. En un principio me sentí incomoda, pero ella hablaba desinhibida con tanta fluidez y delicadeza que pronto superé el inconveniente. Atenta siempre de mis comentarios, quiso saber sobre mis preferencias sexuales y de manera directa preguntó si había pensado en una mujer. Dije que no, ella, por qué no, y de repente ya hablábamos de las relaciones lésbico-gay que, me aseguró, es lo mejor que puede experimentar una mujer que se considera heterosexual. En esas relaciones todo es sutil, sensual y placentero porque no hay la agresividad que implica ser penetrada. Marisol me daba explicaciones lógicas, pero yo le decía que no sabría cuál sería mi reacción en caso de encontrarme íntimamente con una mujer, que no sabría cómo propiciar un encuentro de ese tipo y que, tampoco, si llegaría a sentirme satisfecha. Mis dudas tuvieron respuesta cuando ella propuso que lo hiciéramos, y me confesó que estaba enamorada de mí. Me tomo las manos, las acaricio con suavidad con las suyas, me abrazó, me besó y yo, poco a poco cedi, correspondiendo sus besos. Me siento como una mujer normal, amada, deseada, respetada y complementada al lado de Marisol. Quiere y trata muy bien a la niña, quien la llama tía, y en nada ha cambiado mi forma de ser y comportarme con las personas que convivo en el trabajo, con los vecinos y amistades. Hacia el exterior soy la mujer hecha y derecha que siempre han conocido, y en lo interior, soy la mujer que encontró en una de sus iguales, lo que antes jamás había tenido. En el Lolita’s hago una gran actuación. En mi papel de mujer soy compañía de clientes que, por supuesto, siempre proponen el encuentro sexual con el compromiso de recompensarlo con alhajas, un departamento, viajes y dinero. Sin embargo, yo dejo bien en claro que soy dama de compañía no una prostituta, y que por ese servicio en el bar o fuera cobro una tarifa. Si están de acuerdo bien, sino, no hay nada perdido. Acudo a fiestas a las que las esposas de los asistentes no van. Están presentes las amantes, damas de compañía, como yo, y una que otra sexo servidora de las llamadas de lujo. Hay ocasiones entre semana o algún fin de semana que solicitan mi compañía a comidas, cocteles o cenas que se celebran al término de reuniones de negocios aquí en la ciudad de México, en Cocoyoc, en Valle de Bravo o en Juriquilla. No mezclo los negocios con el placer, aunque esa sea una frase muy trillada. Sé que muchas personas entre los trabajadores del bar y la clientela piensan que soy una prostituta de lujo, pero están lejos de la realidad y como no me interesa lo que digan, tampoco me interesa aclarar nada. Cuento con el apoyo y protección de alguien a quien le debo mucho, y como la mayoría de los clientes a quienes acompañó lo conocen o han oído hablar de él o saben que trabaja en la procuraduría de la ciudad, no se propasan ni intentan pasarse de listos. Por eso digo que soy muy suertuda al haber llegado a este trabajo en el que me divierto, gano buen dinero, me tratan bien y respetan. Cuánto tiempo va a durar. No lo sé. Eso dependerá del tiempo que viva mi protector, quien por ciento está muy bien de salud –dice-, pues se checa medicamente dos veces al año y le hacen todos los estudios habidos y por haber. A él está amarrada mi gratitud. Pero no creas que me estoy durmiendo en mis laureles. Fuera de la renta, las colegiaturas y el gasto de la despensa, ropa y maquillajes, no tengo compromisos de dinero ni deudas, el coche ya lo acabé de pagar. La mayor parte de lo que gano lo ahorro. Quiero comprar una propiedad para construir una casa y poner un restaurante en la ciudad de León, en Guanajuato, donde tengo familia. Me gustaría un bar como el Lolita’s. Presentable, agradable, con buena atención a la clientela, damas de compañía y nada de prostitución. Pero allá la gente es muy mocha. No creo que funcione. Hay, además, muchos machines. ¿Te suena a sueño guajiro? Quizá lo sea, pero estoy empeñada en ello. Esta es mi confesión. Pues si es así, me da gusto por ti Magda. Agradezco tú confianza y sugiero mejor no decirle nada de nada a Héctor. Dejarlo como está. Feliz y contento viéndote cada jueves o quizá cambié de día al viernes para que vayamos juntos. Después de lo que me confió Magdalena-Natalia, sentí admiración por ella, pues la franqueza con que confesó su lesbianismo me sorprendió. Ni se ruborizó, ni se turbó al hablar ni mostró tener remordimientos o arrepentimientos. Por el contrario, en su voz había un dejo de alegría. Bien por ella –pensé-. Sí que es mujer de decisiones firmes, pues no ha de ser sencillo –creo- cambiar de preferencia sexual por el hecho de que el hombre con quien pensó viviría por siempre, le falló y resultó ser un patán con instinto de violador sexual. Como Héctor, me hice asiduo al Lolita´s, el bar que no deje de calificar de tugurio, ya que además de contar con la compañía de Natalia y Mía, también Magdalena-Natalia -la buenerrima estrella del bar- me complacía con su presencia. A Héctor le sorprendió que en nuestras visitas ella acudiera más frecuentemente a la mesa que ocupáramos e, incluso, ocupara una silla -lo que antes no hacía-, se sumara a la plática y bromeara. Eso lo hacía feliz aunque más allá de tomarle la mano, besarla en la mejilla y recibir una sonrisa, no tendría nada de ella. Sobre la confesión del lesbianismo, nunca le hice mención alguna. Preferí ver contento a mi amigo, a quien últimamente recuerdo mucho. La reforma educativa excluye a millones de analfabetas Rafael Cienfuegos Calderón ILETRADOS.- El siglo pasado, en los años 1920 y 1944, se llevaron a cabo las dos únicas campañas masivas de alfabetización que se han instrumentado en México a lo largo de su historia. La primera la impulsó José Vasconcelos desde la rectoría de la Universidad Nacional Autónoma de México y luego como secretario de Educación Pública, y la segunda, denominada Campaña Nacional contra el Analfabetismo, estuvo a cargo de Jaime Torres Bodet, desde el mismo cargo público. En febrero de 2013 se promulgó la reforma educativa que impulsó el presidente Enrique Peña Nieto, cuyo propósito esencial es mejorar la deteriorada educación pública, empero en su objetivos medulares no está incluida la atención de los más de los siete millones 500 mil mexicanos que no saben leer ni escribir. El analfabetismo está concentrado entre los pobres más pobres: indígenas, ejidatarios, jornaleros agrícolas y campesinos minifundistas, que son los mexicanos a los que los gobiernos postrevolucionarios dejaron en el olvido, como lo hacen ahora el presidente reformador y el titular de la SEP, Aurelio Nuño, al no incluirlos en la tan anhelada modernización de la educación. Datos oficiales precisan que 60% de las personas que no saben leer ni escribir son mujeres y que 23% pertenece a grupos indígenas. En el Informe 2017 “La educación Obligatoria en México” que presentó a la Cámara de Diputados el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación, se asienta que además de quienes padecen el histórico rezago educativo, hay entre los casi siete millones de personas que padece alguna discapacidad –dificultad para el desempeño de las actividades de la vida diaria y la participación plena en la sociedad a causa de deficiencias individuales, físicas, mentales, intelectuales o sensoriales conjugadas con barreras sociales o del entorno- un 23.8% que no sabe leer ni escribir. Durante la última semana de mayo el presidente Peña Nieto dio a conocer que en los cinco años transcurridos de su gobierno se han invertido más de 43 mil millones de pesos en infraestructura de escuelas de nivel básico y que con la reforma educativa se trata de dar a los niños y jóvenes del país “las herramientas, los conocimientos, y sobre todo, enseñarles a aprender y actualizarse permanentemente en todo lo que deban saber para poder tener una vida de éxito, un espacio de oportunidad en el mundo que está cambiando de forma muy acelerada”. Y los iletrados ¿acaso no tienen derecho a ese nuevo modelo educativo? La actual generación de estudiantes de educación básica y las futuras, sin duda, serán los grandes beneficiaros del nuevo modelo educativo que se impulsa en el país, pero mientras exista analfabetismo, cualquier avance será insuficiente por el incumplimiento de ese derecho constitucional y, por ende, la reforma estará incompleta. LACRA.- Para que la sociedad recupere la confianza en las instituciones impartidoras de justicia es preciso combatir y erradicar la corrupción, que en cualquiera de sus expresiones: transferir recursos públicos a cuentas particulares, el robo de gobernantes al erario, el pago de sobornos a policías y autoridades judiciales, y la compra de piratería, es una lacra que en tanto persista junto con la impunidad, frenará el progreso del país, mermará la seguridad, la calidad de vida y atentará contra la dignidad de los ciudadanos. Para el rector de la UNAM, Enrique Graue, la carencia de la cultura de la honestidad y la legalidad ha permeado en los mexicanos y parece que “nos hemos, cínicamente, acostumbrado a ella”. De acuerdo al Índice de Percepción de la Corrupción, que analiza a 176 países, México ocupó el lugar 95 en el año 2014 y el 123, en 2016. ¡OPORTUNIDAD! -Para que la población de 60 años y más tenga la oportunidad de trabajar, la Comisión de Hacienda y Crédito Público de la Cámara de Diputados analiza la iniciativa que presentó Alejandra Gutiérrez Campos del PAN, para aumentar el estímulo fiscal a los patrones que los contraten. La propuesta es reformar la Ley del Impuesto Sobre la Renta y que el estímulo pase de 25 a 50% del salario que se pague al trabajador. Según el Inegi la tasa de participación económicamente activa de la población de 60 años y más es de 9%, 50.5% de ella labora por su cuenta y 4.9 % son trabajadores sin pago, un 35.5% está contratada con salario, pero la mitad no reciben prestaciones. ALTO.- Con el propósito de exigir respeto a sus derechos y el cese a las agresiones y crímenes de odio por homofobia, miles de personas participaron en la Marcha del Orgullo Lésbico, Gay, Bisexual, Transexual, Transgénico, Travesti e Intersexual que se realizó el sábado en la Ciudad de México y a la que se sumaron contingentes de varios estados. No más asesinatos por homofobia –en los últimos 20 años se registraron mil 218 en el país, y no más feminicidios –diariamente ocurren siete- fueron las consignas. La diputada Maricela Contreras Julián (PRD), presidenta de la Comisión Especial de Delitos Cometidos por Razones de Género, denunció en días previos que la comunidad de la diversidad sexual es discriminada, extorsionada y humillada; muchos son expulsados del hogar y rechazados por sus familiares; padecen encarcelamientos y se les ha estigmatizado, por lo que el Poder Legislativo tiene que consagrar sus derechos en la Constitución Política, como el matrimonio. Parte IV Un martes de tarde nublada en la que parecía que de un momento a otro comenzaría a llover, me dirigía caminando al lugar donde acudiría a escuchar un concierto de la Big Band Jazz México en homenaje a Frank Sinatra. Éramos varios los que íbamos y veníamos por ambas aceras de la calle rumbo a las avenidas Cuauhtémoc o Universidad. De entre las personas que veía, me llamó la atención una mujer que distinguí a cierta distancia. Primero fue su cabello rizado suelto que le caía debajo de los hombros, luego fue su cuerpo envuelto en un suéter de cuello alto color beige y unos jeans rectos azul marino y, finalmente, su rostro, que aunque con un tenue toque de maquillaje y lápiz labial, me pareció conocido. Estaba parada frente a un vehículo del que descendían otras dos mujeres, una joven delgada de unos 27 años y otra adulta de cuerpo grueso. ¿Es Magdalena-Natalia o estoy confundido? Se encontraba a unos 20 metros delante de mí. Sí. Si es ella –corroboré-. Detuve el paso sin saber por qué. ¿Qué hago? Me acerco o no, la saludo o no. Me sentí confuso, pues no era lo mismo verla y saludarla en el Lolita’s que en la vía pública y acompañada. ¡Claro que la voy a abordar! Qué chingados –decidí- al tiempo que comencé a caminar para cruzar la calle hacia la acera en la que se encontraba y me detuve frente a ella. ¡Hola! Magdalena. ¿Me reconoces? ¿Te acuerdas de mí? Soy Ligorio Buenrostro Galán, amigo de Héctor. Vi en su cara un signo de contrariedad. No quiero molestar. Únicamente me acerque para saludarte. Disculpa y, con permiso. No había dado cuatro pasos, cuando tras de mí oí su voz decir: espera. ¡Ah! Sí. ¡Claro! Nos hemos visto en el bar. Di media vuelta y ya frente a ella, me dijo que si se acordaba de mí. Discúlpame, me confundí. Vaya coincidencia –agregó-. Encontrarnos por estos rumbos. Vives por aquí o trabajas por aquí –preguntó-. No. Me dirijo a escuchar un concierto de jazz –contesté-. ¿Y tú? ¡Caray! También voy al concierto con mis amigas. Ella es Marisol y ella es Esther. ¡Hola! –Dijeron al mismo tiempo-. Mucho gusto –respondí-. Así es que gustan del jazz, de la buena música y en vivo. Yo de ser posible no me pierdo los conciertos, aunque el horario no sea tan adecuado y aunque haya amenaza de lluvia, como ahorita –dije como una forma de propiciar el acercamiento de los cuatro cuerpos-. Yo es la primera vez que acudo a este lugar –mencionó Magdalena-, pero ellas lo hacen con más frecuencia. ¿Hasta dónde queda el lugar? ¿Falta mucho para llegar? –Quiso saber- Ya está muy cerca –mencioné- al tiempo que le hice saber que encontraron buen lugar para dejar el coche, porque o lo estacionas en la Plaza Coyoacán o en la Cineteca, pero se camina más. Vamos –invité con el brazo medio extendido y la palma de la mano hacia arriba-. Las acompañantes de Magdalena se adelantaron y ella y yo quedamos atrás, lo que aproveché para pedirle una disculpa por la manera en que la abordé, y hacerle notar, que en un principio pensé que estaba equivocado, que no era ella, pero que al darme cuenta de que sí, no sabía si acercarme o no, si saludarla o no. Y que, al decidirme por el sí, no pensé que le fuera a causar algún problema. Lo hice instintivamente. Bueno, no mucho. Más bien, con un poco de propósito. Está bien. No hay problema, solo que no me ocurre encontrar en la calle a clientes del bar. Es la primera vez que me pasa y de entrada sí me saque de onda. No por Marisol y Esther, pues ellas saben de mi trabajo, sino porque no sabía si ignorarte o negar que te conociera para evitar que habláramos. Pues el que no me hayas ni ignorado ni desconocido me parece una buena onda de tu parte, porque por naturaleza soy tímido. ¿Tú tímido? –me interrumpió-. Sí y a pesar de ello me arriesgue a un desplante tuyo, que aunque no nos conozcamos más allá de vernos y saludarnos en el bar, me hubiera dado vergüenza verte después de este día. Seguramente dejaría de ir. No seas trágico –me dijo-. Si vas al bar es porque te gusta el ambiente, además de mis amigas. He visto como tratas a Nadia y a Mía. Te ves a gusto cuando estas con una y con otra. Más a gusto cuando estoy con las dos –expresé-. Y también te gusta admirar al resto de las chicas, lo cual me agrada porque todas son atractivas. Esa es una distinción del Lolita’s. No te equivocas, por supuesto, pero también me gusta verte a ti. No mientas. ¿Acaso pretendes alagarme? No miento y sí pretendo alagarte porque, como afirma mi amigo Héctor, eres una mujer guapa, atractiva y seductora. Y lo sabes. Y te gusta ser el centro de atracción. Apenas dije la última palabra, me detuvo del brazo derecho con su mano izquierda y me dijo que si en lugar de ir al concierto prefería que fuéramos a tomar un café. Sí. Me parece bien, aunque nos vamos a perder de un buen concierto, estoy seguro de ello. Si no quieres, no. Sí, sí, ya habrá otros. Bueno –dijo-. Coste que es tu decisión. Llamó a Marisol y a Esther para que esperaran y, ya junto a ellas, les pidió que se adelantaran al concierto y que cuando concluyera llamarán a su celular para ponerse de acuerdo y nos alcanzaran. Reanudamos el paso los cuatro y al llegar a la puerta de acceso del IMER ellas se quedaron en la fila de los asistentes y nosotros seguimos adelante hasta que nos encontrarnos a un costado de la Cineteca Nacional, a la que ingresamos por el estacionamiento, junto con un puñado de hombres y mujeres jóvenes que en sus pláticas –escuché- hacían referencia a las películas que estaban en cartelera o a la exposición fotográfica de Stanley Kubrik. ¿Dónde vamos a tomar café? Este es un cine ¿verdad? Así es Magdalena, o te puedo llamar Magda. Nadie me dice así. No estoy acostumbrada. Siempre ha sido Magdalena completo. Imagínate, hasta mi mamá, mi papá y mi hermano lo pronuncian completo. Desde niña no hubo ni tía ni prima que me dijeran Magda y, por ende, todos mis conocidos me llaman Magdalena. Y no puedo ser yo la excepción. Me parece menos formal. Como quieras. Te da igual. Sí. O sea, te vale madres. ¿Por qué dices eso? ¡Claro que no! No soy tan simple. Quién te crees que soy. No te enojes Magda. No es para tanto. Lo que pasa -déjame explicarte-, es que entre mi círculo de amigos y amigas cuando se propone algo, se decide algo o se dice algo y se pide opinión y alguien comenta, me da igual, la interpretación que le damos es, entonces te vale madres. Por eso fue que lo mencione. Es como algo jocoso. Mira, allá –señalé con el dedo índice- está la cafetería y del otro lado hay bancas al aire libre. No creo que llueva, pues ahorita está menos nublado que hace una hora y si acaso llovizna, nos vamos al área que está techada. ¿Te parece bien? ¿Estás de acuerdo? o ¿Te da igual? Sí, es buena idea. En la barra de la cafetería pedimos un café americano y un descafeinado, ella no quiso ni pastel, panqué o galletas, cogimos unos sobres de sustituto de azúcar y mascabado, servilletas y unos removedores, y fuimos hacia una banca que localizamos vacía y tomamos asiento. Observé alrededor y le mencioné el gusto que sentía por estar en este lugar. Tiene mucho tiempo que no ingreso a alguna de las salas ni veo películas no comerciales, aunque tengo afición por el cine independiente y alternativo, pero, creo, no tanta como todos estos cinéfilos que están comprando sus entradas o como los que vienen a la exposición de Kubrik, la cual no conozco, a pesar de que me gustan las películas que dirigió, más que nada Naranja Mecánica, Apocalipsis Ahora, 2001 Odisea del Espacio, Lolita y Pelotón, y se me pasaba, la del Resplandor, con Jack Nicholson. Tú eres cinéfila. Haz visto alguna de las películas que mencioné. La del Resplandor, en la televisión de paga, completa. Es buena. Te pone los nervios de punta. Naranja Mecánica, nunca completa. Me parece muy violenta y no me gustan las escenas de violaciones o de sexo violento. Pero el acto sexual aunque sea tierno, me parece que tiene una carga de violencia, que me creo es natural porque se trata de la penetración del órgano masculino en el órgano femenino -expuse-. Tienes razón, pero la violencia física, la agresión, el sometimiento y el control es lo que marca la diferencia con el acto sexual sublime, lo cual entre la mayoría de hombres no existe, como si en las mujeres. Para ustedes lo que importa del sexo es mostrar su machismo, su virilidad y con ello hacer notar que son superiores a la mujer. Pero no lo son y están equivocados, porque en cuanto ustedes terminan, revelan lo débiles que son, mientras que nosotras mantenemos vitalidad. ¡Vaya! Esta sí que fue una reflexión profunda y sumamente freudiana. Estoy anonadado, que digo anonadado, perplejo, abrumado, sorprendido y de acuerdo con tu planteamiento. No había escuchado algo tan claro respecto el acto sexual de parte de una mujer, pues me parece que no son proclives a hablar de sexo sea por pudor, por la religión o porque son conservadoras. Yo no acepto a los violadores y abusadores, ni a los pedófilos y mucho menos a los pederastas. Si estuviera en mis manos, a todos los fusilaría, los llevaría a la cámara de gas o a la silla eléctrica, en lugar de encarcelarlos, , porque son una sabandijas que no merece vivir. Y ya vez, la mayoría están libres porque no se les aplica la ley. De lo que estoy bien seguro Magda, es que el amor y la plusvalía son los dos motores que mueven al Mundo, los más poderosos que existen y de los cuales no se puede prescindir, pues sin ellos la humanidad dejaría de existir. Sin el primero no habría reproducción ni placer y sin el segundo no habría riqueza, bienestar ni satisfactores personales. Qué tal –me interrumpió- ahora la sorprendida soy yo. Resultaste ser muy práctico y por eso me parece consideras vital para la vida tanto el sexo como el dinero. -Reí-. No vital, pero sí necesario. Y ¿por qué estamos hablando de todo esto? –le pregunté- Parecemos dos intelectuales filosofando, y eso me agrada porque no es fácil encontrar a alguien con quien abordar ciertos temas. Quiero pensar que estudiante psicología y que Freud te cautivó con sus teorías teorías sobre el comportamiento sexual Desafortunadamente no. Me quedé en el intento de estudiar en la facultad de Psicología de la UNAM. No pasé de la preparatoria, pero me gusta leer revistas y libros sobre esa temática. Tuve que trabajar y no hubo oportunidad para estudiar a la vez. En la prepa tomé la materia de psicología uno, dos y tres y las dos profesoras que la impartieron eran muy buenas e hicieron que me interesara. Qué bien. Qué bien –expresé-. A ello siguió un silencio incómodo, de esos en los que pareciera que ya no hay nada que decir, o que hacen dudar sobre cómo retomar la plática o que, sin saberlo, son necesarios para darse un respiro. |
Categories
All
Rafael CienfuegosRafael Cienfuegos Calderón cursó la carrera de Periodismo y Comunicación Colectiva en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM y se inició como reportero en 1978. Se ha desempeñado como tal en el periodismo escrito, principalmente, y ha incursionado en medios electrónicos (Canal Once Tv) y en noticieros de radio como colaborador. Archives
August 2025
|









