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Por miedo aprueban ciudadanos un “golpe de Estado”
Rafael Cienfuegos Calderón El miedo de la población ante el imparable avance de la ola de asesinatos, tráfico de personas, extorsión, asaltos, secuestro, cobro de derecho de piso y toma de plazas públicas ha llegado al grado no solo de admitir la presencia de las fuerzas armadas en las calles del país sino a renunciar a parte a los derechos y libertades que consagra la constitución y hasta a considerar que haya un “golpe de Estado” si con ello se subsana la incapacidad del gobierno para restablecer la seguridad y el orden. De acuerdo a las encuestas más recientes 80% de la población quiere que el Ejército, la Marina y Guardia Nacional tomen el control de la seguridad pública, y eso es porque “lo que le interesa es que no los maten, no los roben, no los secuestren y los mexicanos debemos buscar la forma de garantizar la seguridad y la paz” (el Presidente 12-09-2022). El problema no es solo que las fuerzas armadas estén en las calles sino que por acatar la orden de abrazos, no balazos no combaten a las organizaciones del crimen organizado que generan la violencia, además de que su preparación táctica es de reacción no de contención, lo que implica un riesgo para los derechos humanos. El estudio de opinión Militarización en tiempos de pandemia: Una exploración de las experiencias, percepciones y preferencias de la ciudadanía realizado en 2021 por Daniel Zizumbo-Colunga y Benjamín Martínez Velasco, catedráticos del Centro de Investigaciones y Docencia Económica (CIDE) en el que participaron siete mil ciudadanos de municipios donde más se ha expandido la presencia del ejército en los últimos 3 años revela que 57.6% aprueba que las fuerzas armadas tomen el control del gobierno si la inseguridad se sale de control. Pero además, que 53.8% está de acuerdo en que den un “golpe de Estado” para detener una reacción política ante los cambios que promueve el gobierno actual; 55% que tomen el control de Congreso de la Unión ante un eventual bloqueo político; 63.1% que asuman el control de la Suprema Corte de Justicia de la Nación si los jueces siguen dando amparos a criminales y corruptos; y 68.8% que juzgue a los políticos si siguen siendo corruptos. Estos resultados podrían parecer exagerados dado que el estudio revela que un alto porcentaje de los encuestados tiene poco o nulo conocimiento del expansionismo de las fuerzas armadas en el territorio y de lo que implica un gobierno militar surgido de un “golpe de Estado”, y también porque en México desde inicios del siglo pasado no se vive una dictadura militar. Empero si el gobierno del cambio ha empoderado al Ejército asignándole crecientes presupuestos millonarios y tareas exclusivas de civiles (construcción de obra pública, control y administración de aeropuertos y trenes, aduanas y puertos, distribución de vacunas, vigilancia a transportes de combustibles, combate al huachicol, frenar a migrantes, entre otras), que caigan en la tentación de asumir el control del gobierno no parece descabellado ni imposible si se les pretendiera quitar algún privilegio. Máxime cuando es un hecho que el Ejército recibirá el aval del Congreso de la Unión para mantenerse (por el momento) en las calles hasta 2028, como lo propuso el PRI para complacer al Presidente. Así es que la posibilidad de un cambio de régimen civil a militar está en el aire.
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Sin su fundador, Morena sería un partido político más
Rafael Cienfuegos Calderón El futuro del movimiento-partido Morena sin su fundador y líder moral sería “ser un partido tradicional más”. Ese es el “riesgo”, vislumbró Bertha Luján. Y tiene razón. Si el presidente del cambio y la transformación se retira de la política a partir de 2024 el movimiento-partido con el que llegó al poder luego de mantener una intensa campaña política, no será lo que es a pesar de que sus tribus de ultras y moderados estén divididas y en pugna por la sucesión presidencial adelantada. Quienes ambicionen ser gobernador, alcalde, diputado local o federal o senador necesitan el respaldo del hoy presidente de la transformación para ganar en las urnas, como aconteció con los que hoy ocupan esos cargos y que en pago lo respaldan incondicionalmente y le profesan obediencia ciega. Además, Morena no tendría la presencia política que tiene entre la población ni la militancia que según dice Mario Delgado, el líder nacional, es de casi tres millones. Por lo anterior y, seguramente, por el interés que han de tener un buen número de morenistas por mantenerse en el poder o por alcanzarlo, se puede entender el llamado de Bertha Luján, presidenta del Consejo Nacional, para que el presidente recapacite y no se retire de la política, del movimiento político que creó ni de Morena al terminar su gobierno. Lo más conveniente es que continúe “para garantizar la unidad interna” en el partido, dijo a René Delgado (El Financiero/Bloomberg, 28-08-2022). Dentro y fuera de Morena, por otra parte, no hay duda de que el hoy gobernante de México le hará falta a las corcholatas más visibles a sucederlo pues sea ella o él necesariamente tendrán que consolidar un gobierno fuerte políticamente para enfrentar los embates de los supuestos enemigos del cambio, la oposición y los conservadores. Y hasta ahora, ni Claudia ni Marcelo tienen la presencia, el arrastre, la fuerza, el carisma y menos la popularidad del promotor de la transformación, quién, por otra parte, será difícil que se aleje y deje de estar al pendiente del cumplimiento, sin variación, de los objetivos que ha fijado, lo que tendría casi asegurado en el caso de la jefa de gobierno de la Ciudad de México porque dada su lealtad absoluta iría por la vía del continuismo, pero no así con el secretario de Relaciones Exteriores, quien parece tener una postura moderada y progresista que podría favorecer la apertura al diálogo y la unidad. Pero por lo que dijo Bertha Luján respecto a que lo más conveniente es que el presidente siga en la política, pareciera que no ve a nadie que lo pueda suplir “como factor de unidad, de decencia, de honestidad y de transformación”, por lo que estima que “sería muy duro para el país, para la gente, para nosotros, que se retirara”. “En un nuevo papel, puede seguir contribuyendo de manera trascendente” pues en Morena “no podemos decir que somos puros y de pura gente buena”, en el partido “traemos cargando vicios, hay gente que viene de otros partidos y que traen consigo parte de esa historia negra de la política, el dedazo”, por lo que “estamos en riesgo de ser un partido tradicional más”. Ha dicho el presidente, por su parte, que a partir de septiembre de 2024 se retira de la política y se irá a descansar a su rancho, a vivir de su pensión de 30 mil pesos al mes y de las regalías por la venta de sus libros, suficiente para dedicarse a escribir. Pero del dicho al hecho, hay mucho trecho. ¿Alguien puede creer que se quedaría cruzado de brazos, que no haría nada, si se percata de que la transformación está en riesgo o que la oposición se recupera y junto con los conservadores empieza a ganar terrero o que quien lo supla no es capaz de aglutinar en su favor al “pueblo”? La urgente necesidad de pacificar al país
Rafael Cienfuegos Calderón Si acontece lo que anunció el secretario de Gobernación, Adán Augusto López hace unos días, en el marco del Cuarto Informe de Gobierno el presidente del cambio enviará a la Cámara de Diputados una iniciativa preferente para cambiar leyes secundarias que permitan adscribir la Guardia Nacional (GN) a la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA), a cambio de la iniciativa de reforma a la Constitución que había contemplado. ¿Por qué? Porque Morena y partidos aliados no hacen mayoría legislativa para aprobar una reforma constitucional pero sí para modificar leyes secundarias, y porque al Presidente le urge pacificar al país en los dos años que restan del sexenio, lo que pretende conseguir a través de un cuerpo integrado en su mayoría por soldados y con mando militar que realice las tareas policiales de seguridad pública. El 21 de noviembre de 2018, como presidente electo aceptó que sin seguridad no será posible la Cuarta Transformación en una entrevista con Ciro Gómez Leyva (Imagen Noticias), en la que anunció que el proyecto para crear la Guardia Nacional “es vital” para garantizar la paz y tranquilidad de los mexicanos. Y sobre este cuerpo de seguridad declaró a La Jornada el 1 de julio de 2019: "Si por mí fuera, yo desaparecería al Ejército y lo convertiría en Guardia Nacional, declararía que México es un país pacifista que no necesita Ejército y que la defensa de la nación, en el caso de que fuese necesaria, la haríamos todos". Esto explica en cierta forma el interés y la urgencia de que la GN esté bajo el control administrativo y operativo del Ejército. Al respecto, en la encuesta que la firma Buendía y Márquez levantó para El Universal entre el 18 y 23 de agosto y publicada el 30 de agosto, 51% de los ciudadanos que participaron dijo estar “muy a favor” de una mayor participación de los militares en la lucha contra el crimen organizado; 29% se manifestó “algo a favor”; “muy en contra” se expresó 10%; y “algo en contra” 7%, lo que en torno al debate público de si debe aumentar la participación de las Fuerzas Armadas en el combate al crimen organizado y la seguridad pública apoya el propósito del presidente transformador. Sobre los riesgos de esta apuesta, Ricardo Pascoe Pierce expuso (Excélsior 22-08-2022) que las doctrinas militares, del país que sea, coinciden en la tesis de que ante una agresión, su deber es responder con la fuerza letal necesaria para eliminar el peligro presente. El “peligro presente” se elimina con la fuerza letal necesaria. En cambio, las fuerzas policiales, también de cualquier país, tienen, como misión juramentada, utilizar todos los medios posibles para conocer y resolver una situación de conflicto y solamente, en circunstancia extrema, utilizar la fuerza letal. Militares y policías están entrenados en marcos teóricos y filosóficos distintos. Los militares disparan primero y después preguntan, mientras los policías preguntan y averiguan primero y después, si es necesario, disparan. Y Ricardo Monreal, presidente de la Junta de Coordinación Política del Senado, aseveró que la iniciativa preferente para que la Guardia Nacional pase a la Secretaría de la Defensa Nacional no podrá ser aplicable, porque “ningún ordenamiento jurídico, decreto o acuerdo puede estar por encima de la Constitución”. Lo que se requiere es una reforma constitucional. El triunfalismo de la Cuarta Transformación
Rafael Cienfuegos Calderón El gobierno del cambio y la transformación está por llegar a su cuarto año y como en los pasados tres habrá un informe triunfalista de parte del Presidente el 1 de septiembre. Dirá, continuando con la narrativa artificiosa de las mañaneras, que el país va bien, que las acciones del gobierno están dando resultados, que la Cuarta Transformación ha mejorado el nivel de bienestar de las familias desfavorecidas al reducir la pobreza a pesar de que no ha habido crecimiento económico, que a pesar de los complots de la oposición y los conservadores corruptos, de los actos violentos e inseguridad hay gobernabilidad y que se avanza hacia la pacificación del país sin declarar la guerra a las organizaciones del crimen organizado. O sea, no habrá, ni hay que esperar, nada nuevo. No dirá en su cuarto informe nada que no haya dicho ya porque en realidad nada ha cambiado por más que trate de convencer de lo contrario y crear una percepción distinta a la realidad que vive y soporta la población a diario. La terca realidad echa abajo el tono triunfalista del presidente del cambio y las afirmaciones de que la transformación es real, y si está seguro, como afirma, de que el pueblo no es tonto, que es sabio, debe sospechar, siquiera, que es difícil que le crea todo cuanto dice de que el país va bien porque la economía “va muy bien” (05-08-2022), porque los pobres son su prioridad (18-07-2022) y porque los programas de Bienestar llegan a 70% de las familias (22-05-2022). Y presentará como prueba irrefutable el alto porcentaje de popularidad y apoyo que tiene. En un ejercicio comparativo de las promesas del AMLO candidato con los hechos del AMLO presidente, Diego Fernández de Ceballos -político y excandidato presidencial- expuso en Milenio (22-08-2022) diez puntos: 1) Respetar la Constitución y las leyes. 2) Pacificar al país en los primeros seis meses de gobierno. 3) Acabar con la corrupción y no permitir corruptos en su gobierno. 4) Promover una reforma educativa de excelencia. 5) Igualar los servicios de salud a los de Dinamarca. 6) Hacer crecer la economía entre 5 y 6 por ciento anual. 7) Respetar a sus opositores y garantizar la libertad de expresión. 8) Ser respetuoso con los pueblos y gobiernos de la Tierra. 9) No voltear al pasado y enfrentar eficazmente los desafíos nacionales. 10) “No mentir, no robar y no traicionar”. Las violaciones constantes a la Constitución y a las leyes las ha cometido con un cinismo inaudito y sin precedentes; la violencia y los crímenes horrendos han rebasado, y por mucho, a los gobiernos de Calderón y Peña Nieto; padecemos un gobierno opaco y corrupto, y ningún gobernante había dilapidado tantos cientos de miles de millones en obras tan caprichosas, inútiles y encarecidas por la corrupción, sin rendir cuentas; ha reducido presupuesto educativo y cultural, perseguido a investigadores y académicos, y pretende imponer en los libros de texto “su filosofía”; canceló el Seguro Popular y desmanteló los servicios de salud; desde su primer año de gobierno, antes de la pandemia, bajó la economía a menos de cero; ha ofendido y perseguido a opositores y comunicadores; aliado con dictadores siniestros, ha hecho ridículos sin precedentes; con los ojos en la nuca niega la realidad, para no enfrentarla; le sangra la boca cuando pronuncia su frasecita: “no mentir, no robar y no traicionar”. Y Fernández de Ceballos reta: si he dicho aquí alguna falsedad, desmiéntanme. La maravillosa transformación que niega la realidad
Rafael Cienfuegos Calderón Si la transformación consiste en ver la “cruda”, “lamentable” y preocupante” realidad color de rosa e imaginar que México es el País de las Maravillas y aceptar que la culpa de los problemas que hoy aquejan a la población la tienen los corruptos conservadores y neoliberales, es entendible por qué el Presidente del cambio la quiere imponer a través de la diaria narrativa de la mañanera en lugar de permitir que esta se vaya dando con acciones y políticas efectivas que demuestren que la vida política, social y económica está cambiando para bien. La semana pasada los carteles de la droga y la delincuencia organizada generaron un clima de terror con actos de violencia armada que alcanzaron a ciudadanos que sin deberla ni temerla perdieron la vida por encontrarse en el lugar equivocado a la hora equivocada en Jalisco, Guanajuato, Baja California y Chihuahua. En versión del presidente del cambio (día 15), la cobertura informativa de los bloqueos carreteros y quema de vehículos en varias ciudades del norte del país “está como montada”, existe una propaganda negra por parte de la oposición y, a partir de esa su visión, afirmó que “no hay nada que temer” pues el gobierno "está trabajando y cuidando al pueblo”. Pidió a la población no dejarse manipular y atajar “la propaganda negra” y las campañas de calumnia y amarillismo. Miembros del Gabinete de Seguridad Rosa Icela Rodríguez, Adán López Hernández y Luis Cresencio Sandoval González, titulares de Seguridad y Protección Ciudadana, de Gobernación, y de la Defensa Nacional emitieron opiniones que más que ofrecer tranquilidad despiertan suspicacias. Ella dijo que pese a estos actos de violencia “hay gobernabilidad y estabilidad en el país”; el suspirante presidencial, que pese a los hechos violentos “la estrategia del gobierno se mantendrá, pues está dando resultados”; y el jefe militar, que la estrategia de seguridad ha debilitado, como resultado, a los grupos criminales que buscan a manera de publicidad sentirse fuertes creando violencia, cuando en realidad se ha ido minando su estructura criminal y económica. Para ver esta realidad como la ven el presidente de la transformación y el cambio y estos secretarios se requiere mucha, pero mucha imaginación, pues los 196 muertos que se contaron como saldo oficial por la violencia de la semana pasada y los más de 121 mil homicidios acumulados a junio pasado muestran una realidad diferente que echa abajo el optimismo oficial sobre la efectividad de la estrategia de seguridad y pone en duda la veracidad de la versión gubernamental. Por tanto, cabe preguntar a qué manipulación se refiere el Presidente, a la que acusa hacen los medios a través de la información que dan a conocer, que está montada y es amarillista, o a la que genera su afirmación en cuanto a la propaganda negra a la que dijo “no tengo duda” los conservadores y opositores corruptos están ayudando, como (Gustavo) de Hoyos que está en Tijuana y es de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), que es un promotor de todo esto, y que el gobierno está cuidando al pueblo”. “Fue de los fines de semana, aunque parezca increíble, con menos homicidios, expuso en la mañanera del lunes. Sin embargo, insistió, por la propaganda, la percepción es otra y tiene que ver con el interés de quienes llevaron a cabo estas acciones de hacer también propaganda. Gobierno pobre con pueblo pobre
Rafael Cienfuegos Calderón Con la aspiración de hacer realidad el slogan de “primero los pobres” que fue uno de sus ofrecimientos junto con el combate a la corrupción y la pacificación del país para que ganara la presidencia de la República, el inventor de la Cuarta Transformación va a empobrecer más al gobierno del cambio con recortes y reducción en el gasto de la administración pública federal, hasta donde sean necesarios, para llegar a la “pobreza franciscana”. Ha dicho que no puede haber gobierno rico con pueblo pobre y para acabar con esa inequidad optará por un gobierno pobre con pueblo pobre. Su idea es atender a los que menos tienen, “porque hace falta”. Pero los ahorros que puedan haber por suprimir viáticos y viajes al extranjero, no comprar vehículos nuevos, acabar con el derroche y lujos de funcionarios, y “combatir” la corrupción serán insuficientes para darle más a los más necesitados de entre los 126 millones de habitantes del país, pues entre 2018 y 2020 el número de pobres pasó de 51.9 millones a 55.7 millones y el de quienes viven en pobreza extrema llegó a 10.8 millones (Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval). Agotada la austeridad republicana que implicó dejar de comprar medicamentos para abastecer al sector salud y bajar salarios a funcionarios de primer nivel, entre otras medidas, ahora la meta es la pobreza franciscana con la que cree falazmente que podrá impulsar el desarrollo del país y darle más al “pueblo”. El Presidente expuso en su momento que se inspiró en Benito Juárez para implementar la austeridad republicana al tomar como base lo que expuso en el Congreso siendo gobernador de Oaxaca: “Bajo el sistema federativo, los funcionarios públicos no pueden disponer de las rentas sin responsabilidad; no pueden gobernar a impulsos de una voluntad caprichosa, sino con sujeción a las leyes; no pueden improvisar fortunas ni entregarse al ocio y a la disipación, sino consagrarse asiduamente al trabajo, resignándose a vivir en la honrosa medianía que proporciona la retribución que la ley haya señalado”. De los anuncios que ha hecho el Presidente se puede inferir que la pobreza franciscana consistirá en aplicar recortes drásticos al presupuesto en los rubros que a él no le importan mientras que al gasto del Tren Maya, la refinería de Dos Bocas y los programas socioelectorales de reparto de dinero no se les quitará ni un peso, ya que como las órdenes franciscanas se caracterizan por vivir con lo mínimo indispensable, así habrá de trabajará la administración federal. Por tanto hasta el 2024 habrá en México un gobierno pobre pero caritativo. El problema es que pobreza genera pobreza y esto deriva en la formación del ciclo generacional de la pobreza.El circulo vicioso de la pobreza es el sistema que hace que un país pobre se mantenga, permanentemente, en estado de pobreza, y los efectos de tal ciclo impiden la formación de capital que permita superar el estado de pobreza. El economista que popularizó este concepto dentro de la teoría del desarrollo económico fue Ragnar Nurkse. Según el presidente (27 de julio) durante su gobierno se han ahorrado alrededor de dos billones de pesos por la "austeridad republicana de estado". Antes, el 1 de septiembre de 2021, ubicó los ahorros en un billón 400 mil millones. Los datos del Inegi sobre homicidios
Rafael Cienfuegos Calderón Afirman el presidente transformador, la secretaria de Seguridad y Protección Ciudadana y el vocero del gobierno del cambio, que en 2021 disminuyeron 3.2% los homicidios registrados en México al pasar de 36 mil 773 en 2020 a 35 mil 625, porque en su lógica y perspectiva, “la estrategia de seguridad pública está dando buenos resultados”. Cerca del 70% fueron causados por el uso de armas de fuego y la tasa de homicidios en hombres fue de 50 por cada 100 mil habitantes y la de mujeres de seis. El reporte del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) dado a conocer el 26 de junio, que confronta el número de homicidios ocurridos en el país de 1990 (año en que inició el conteo oficial) a 2021 es esclarecedor y lejos de dejar bien parado al gobierno, como “suponen” el Presidente, Rosa Icela Rodríguez y Jesús Ramírez, lo presenta como el más peligroso por la violencia. La estadística gráfica del Inegi que compartió en su cuenta de Twitter el vocero presidencial ofrece los siguientes datos: en los últimos cuatro años de Salinas hubo 78 mil 094 muertes por homicidio; en los seis años de Zedillo, 80 mil 311; en los de Fox, 60 mil 162; en los de Calderón, 121 mil 613; en los de Peña, 157 mil 158; y en los primeros tres años del gobierno de la transformación y el cambio hubo 109 mil 059 , más los que se acumulen en los dos años y medio que faltan por el ambiente de violencia sin freno que se vive. Los homicidios contabilizados por el Inegi en esta administración son: 36 mil 662 en 2019, 36 mil 773 en 2020 y 35 mil 625 en 2021, mientras que entre enero y junio de 2022 han ocurrido 15 mil 400 según los datos de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana. A partir de lo anterior se ve difícil, pero no imposible, venderle a la gente la idea de que la estrategia de seguridad de abrazos, no balazos está dando resultados positivos y que el país se encamina a la pacificación, por muy buena que sea la narrativa del Presidente en las mañaneras y por muy temprano que se levante diario para encabezar las reuniones del Gabinete de Seguridad. Hace unos días el Inegi dio a conocer también el resultado de la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana del segundo trimestre de 2022, que revela que en junio 67.4% de la población de 18 años y más se siente insegura en la ciudad donde vive, más las mujeres en un 72.9% y los hombres en 60.9%. Además, 34.6 % consideró que, en los próximos 12 meses, la situación de la delincuencia e inseguridad en su ciudad seguirá igual de mal y 28.5 % refirió que la situación empeorará. Lo anterior implica, precisa el Inegi, un alza de 4.6 puntos porcentuales frente a junio de 2021 y de 3.5 respecto a marzo de 2022, cuando el porcentaje de las respuestas fue respectivamente de 23.9 y 25.0. "Las estadísticas del Inegi revelan que, de enero a diciembre de 2021, se registraron mil 148 homicidios menos, con respecto al 2020, lo que consideramos, como Gabinete de Seguridad Nacional, un avance importante, que refleja el resultado del esfuerzo diario" (Rosa Icela Rodríguez). ¿Hasta cuándo el neoliberalismo servirá de pretexto al Presidente?
Rafael Cienfuegos Calderón Aunque del presidente del cambio y la supuesta transformación se puede esperar desde un chiste, una ocurrencia, un despropósito, una reacción iracunda o una declaración simplista ante hechos reales que lastiman a la ciudadanía y al “pueblo” sabio y bueno que tanto mienta, como haber llegado en los primeros seis meses del año a 183 mil 789 víctimas de algún delito del fuero común, de acuerdo a cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), no deja de sorprender la ligereza con que rehúye su responsabilidad por el fracaso de la estrategia de seguridad pública que está muy lejos de pacificar el territorio nacional. La política neoliberal de los últimos 30 años le ha servido al Presidente para tener a quien culpar de los problemas que hoy padece el país, dañan a la población y que lejos de resolverse se agravan. Sin embargo, se los achaca al pasado aunque van más de tres años y medio de que asumió el gobierno. Por eso no sorprende que el jueves en la mañanera haya dicho que el asesinato de Luz Raquel Padilla en Zapopan, Jalisco, a quien rociaron con líquido solvente y prendieron fuego, se debe “al proceso de individualización que se impulsó en el periodo neoliberal”. O sea, la inseguridad, la violencia, los homicidios dolosos y los feminicidios del presente son causa del pasado y el gobierno transformador no es ni responsable ni tiene culpa. Cuestionado por los casos de Luz Raquel Padilla y Debanhi Escobar, por las agresiones contra mujeres y por la estrategia del gobierno para tratar estos asuntos respondió: “Mire, hay que ver las cosas en el fondo, las causas. Y aunque algunos no coincidan con mi manera de pensar, además no tienen por qué coincidir, cada quien es libre y no puede haber un pensamiento único, yo atribuyo, quizá por mi formación profesional, por mi formación en la ciencia social, atribuyo todo esto al proceso de individualización que se impulsó en el periodo neoliberal”. “Durante mucho tiempo se hicieron a un lado los valores, los valores morales, culturales, espirituales y se elevó a rango supremo lo material, eso es parte de la política neoliberal, había que triunfar a toda costa, sin escrúpulos morales de ninguna índole. Son de los daños que causó la política neoliberal, que no se reflejan en lo económico, incluso en lo material”. Ante esto resulta inevitable preguntarse: ¿Qué sería del gobernante del cambio sin el neoliberalismo? ¿Qué falta en el proceso de la transformación para ya no revertir sino siquiera aminorar los problemas que hay? ¿Acaso el Presidente no tiene la capacidad para hacer mejor las cosas que su antecesor? ¿Qué tanto tiempo le seguirá sirviendo al gobernante del cambio el neoliberalismo para liberarse de la responsabilidad que rehúye por la violencia, inseguridad, asesinatos, extorsiones, robos, secuestros, trata de personas y feminicidios? ¿Qué más se puede esperar de un presidente cuya fantasiosa visión le hace creer que el país va bien, que el suyo es un buen gobierno y que la población vive feliz? La Cuarta Transformación empodera a Fuerzas Armadas
Rafael Cienfuegos Calderón ¿Por qué y para qué?, son preguntas para las cuales no se tiene una respuesta clara cuando se trata de explicar el empoderamiento que ha dado a las Fuerzas Armadas el Presidente, aunque estas no han logrado ya no evitar sino atenuar el daño que causan en la población las organizaciones del crimen organizado y las bandas delincuenciales. Lo que sí está claro es que en el proceso de la cuarta transformación que busca imponer a toda costa el jefe del gobierno del cambio el Ejército, la Marina y la Guardia Nacional tienen una participación amplia en áreas vitales para el funcionamiento económico, político y social del país. La presidencia actual, expone María Ampara Casar (Excélsior 13-07-2022) ha fortalecido a las Fuerzas Armadas a una velocidad y en una magnitud inusitadas, además de mantenerles un régimen de excepción impenetrable porque todo es clasificado. Aunque no se ha llegado a revertir la máxima política civilizatoria de que las Fuerzas Armadas no intervengan en la disputa por el poder, sin duda, sí la de exceder de manera extraordinaria sus funciones con más de un centenar de tareas: seguridad pública, contención de la migración, proyectos ferroviarios y aeroportuarios, reforestación; protección de oleoductos, aduanas, construcción de sucursales bancarias, reparto de vacunas, robo de combustible, aduanas… Por si fuera poco, el presupuesto de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) ha crecido 50% entre 2018 y 2021, sin contar los recursos destinados a la Guardia Nacional, que en 2022 alcanzaron los 60 mil millones de pesos. Dato curioso (indica): Las Fuerza Armadas no reclamaron ni el aumento presupuestal ni las nuevas tareas, el nuevo gobierno se los regaló. Esta situación que podría implicar que las Fuerzas Armadas sientan que tienen derecho a ser parte de la élite gobernante, será un problema en el corto plazo si la o el próximo presidente de la República quisiera modificar el trato preferente que tienen hoy. Va un ejemplo: El 75% de las utilidades de los aeropuertos Felipe Ángeles, de Tulum, de Chetumal y de Palenque, y del Tren Maya (a partir de que las haya) serán para el pago de jubilaciones a militares y marinos por la decisión del presidente del cambio de que las Fuerzas Armadas administren esas obras de transporte público a través de una empresa paraestatal denominada Olmeca, Maya, Mexica por 50 años, con posibilidad de que se amplié medio siglo mediante la renovación de la concesión. Pensar que por “patriotismo” los mandos militares pudieran renunciar al control de esos negocios o que dejen que se los arrebaten es sueño guajiro, máxime que la concesión fue un regalo del Presidente de la República, el Máximo Jefe de las Fuerzas Armadas. Y a todo esto hay que sumar la entrega del territorio nacional a la Sedena para que realice tareas de seguridad pública, si es que las cámaras de Diputados y Senadores aprueban la reforma constitucional del presidente para que la Guardia Nacional opere bajo su control. El presidente del cambio habla, Durazo actúa
Rafael Cienfuegos Calderón Contrario al presidente transformador que insulta, critica y recrimina a periodistas, columnistas y medios de comunicación por cuestionar en la información diaria la estrategia de seguridad del gobierno del cambio para pacificar al país en lugar de exaltar su efectividad y buenos resultados, en tanto que acumula muertes de comunicadores (a octubre de 2021, la Secretaría de Gobernación reportó 47 en el documento "Agravios contra personas defensoras de derechos humanos y periodistas", entre enero y febrero cinco más fueron asesinados, y a la fecha se han sumado siete, en total 64 en tres años y medio del gobierno del cambio), el gobernador de Sonora, Alfonso Durazo (exsecretario de Seguridad y Protección Ciudadana), contagiado (quizá) por la tirria manifiesta de su exjefe contra el gremio periodístico, decidió amordazar y amedrentar por la vía penal a la prensa para que deje de informar sobre la violencia e inseguridad que hay en el estado. Publicó el 6 de junio enmiendas al artículo 167 del Código Penal para incorporar el decreto 40 que establece: “Al que por cualquier medio y fuera de los supuestos autorizados por la ley audiograbe, comercialice, comparta, difunda, distribuya, entregue, exponga, envíe, filme, fotografíe, intercambie, oferte, publique, remita, reproduzca, revele, transmita o videograbe imágenes, audios, videos o documentos de cadáveres o parte de ellos que se encuentren relacionados con una investigación penal, de las circunstancias de la muerte o de las lesiones que éstos presenten, sea en el lugar de los hechos o en cualquier domicilio público o privado, se le impondrá de cuatro a 10 años de prisión y multa por un importe equivalente de 100 a 150 veces el valor diario de la unidad de medida y actualización”. En comparación con el Presidente, Durazo no denostó, no criticó y no se quejó de la prensa ni se enojó, optó por la mano dura y la intimidación penal para silenciar a los periodistas con los instrumentos represivos del gobierno en un intento por ocultar la realidad. Ante esta agresión y violación a la libertad de expresión y de prensa las organizaciones Reporteros Sin Fronteras, Comité de Protección de Periodistas de Nueva York, Propuesta Cívica y Artículo 19 alzaron la voz para expresar que la modificación al Código Penal no cumple los objetivos de reducir la violencia o proteger a las víctimas de ésta, sino que generan un efecto de censura sobre información de relevancia pública, como es la inseguridad. Las conductas que castiga el decreto 40 son tantas, que podrían generar interpretaciones subjetivas y restrictivas, y su aplicación discrecional y arbitraria en detrimento del ejercicio periodístico, la libertad de expresión y el derecho a informar. Los conceptos que utiliza son tan abiertos como “compartir”, “enviar” o “difundir”, que ponen no sólo a integrantes de la prensa en riesgo de ser injustamente procesados y penalizados, sino incluso a cualquiera que utilice redes sociales y comparta las mismas noticias o imágenes que reciban. Cabe señalar que mientras el Presidente clama por la liberación del exhaker Julian Assange, fundador de WikiLeanks, acusado de 18 delitos por Estados Unidos, entre ellos espionaje, por publicar registros militares información confidencial y cables diplomáticos que según han puesto vidas en peligro, el columnista mexicano Mario Maldonado es perseguido por la Fiscalía General de la República. Tiene abierta una investigación por difundir un material que se publicó en YouTube e involucra al fiscal Alejandro Gertz Manero. |
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Rafael CienfuegosRafael Cienfuegos Calderón cursó la carrera de Periodismo y Comunicación Colectiva en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM y se inició como reportero en 1978. Se ha desempeñado como tal en el periodismo escrito, principalmente, y ha incursionado en medios electrónicos (Canal Once Tv) y en noticieros de radio como colaborador. Archives
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